Madres de Baleares se han unido este lunes a una huelga de hambre a las puertas de la Fiscalía General de Estado, en Madrid. Lo hacen para protestar por casos que consideran de “niños robados“, como el del bebé que quitaron a su progenitora en el hospital de Inca al día siguiente de dar a luz. Asimismo, este miércoles 7 de febrero ha habido una concentración en frente del Institut Mallorquí d’Afers Socials (IMAS) para protestar por la misma cuestión.

Con esta manifestación, quieren “llamar la atención de la Fiscalía General del Estado y de las Fiscalías de las comunidades autónomas para que investiguen lo que consideramos posibles irregularidades en la retirada de la tutela de menores”. En este sentido, creen que se han escrito informes falsos y tergiversados, lo que lleva a “falsos desamparos”.

“Reivindicamos la modificación de la Ley de Menores para que sea la justicia la que contraste la veracidad de los informes de las diferentes administraciones y actúe en consecuencia, para evitar así la actuación de los servicios sociales a partir de prejuicios y acciones arbitrarias”, explica la asociación Infancias Robadas en Baleares. Así, piensan estar allí hasta que el fiscal Julián Sánchez Melgar les atienda.

Transcurrida ya más de una jornada, una ambulancia ha tenido que acudir al lugar. Según afirman, han atendido a una mujer por los nervios que pasaba durante la huelga.

Entre la representación de las islas, se ha unido a la huelga de hambre la presidenta autonómica de Infancias Robadas, Inés Muñoz. La acción fue promovida por la Asociación Nacional del Menor Gitano, que ha reunido en el mismo sitio a madres y padres de distintas partes de España.

Asimismo, el miércoles por la mañana se han reunido unas 10 personas en frente del IMAS. El presidente de la asociación ARDIP y activista por los derechos humanos, Antonio Estela Frau, asegura que se han “realizado secuestros institucionales” en los casos de los “niños robados“.

Asimismo, cree que tanto padres como sus hijos se encuentran “indefensos ante estos servicios insociales de menores”. Dada la situación, las familias “entran en un 99% de ansiedad” y, de esta forma, “los funcionarios se cargan y desestructuran una familia común”. Igualmente, Estela Frau explica que a los menores que van al IMAS no les facilitan entrar en una educación superior.

Por otra parte, el IMAS ha sido en este sentido objeto de críticas en varias ocasiones. Por ejemplo, la diputada Xelo Huertas pidió que se investigara a la institución, en concreto los expedientes de los últimos 10 años. Huertas reclamó que se ayude a familias sin recursos en lugar de “quitarles los niños”.

Además del bebé que retiraron a una madre un día después de nacer, han salido otros casos a la luz. En diciembre de 2015, unos padres vieron que el IMAS les retiraba a su hijo, diagnosticado con un espectro autista, síndrome de Tourette y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Cuando Crónica Balear les entrevistó, el niño tenía 13 años. No sabían por qué les quitaron a su pequeño y lo tachaban como “un secuestro legal”. Asimismo, poco después descubrieron que su hijo presentaba heridas en el hombro y denunciaron negligencia y maltrato en su cuidado.

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