Foto: Reuters

El expresidente peruano Alberto Fujimori será procesado por el ‘caso Pativilca’, después de que un colegiado de la Sala Penal Nacional haya fallado que no se le aplica el indulto concedido a finales de diciembre por el actual mandatario, Pedro Pablo Kuczynski.

“Colegiado B de la Sala Penal Nacional resuelve que en el caso Pativilca no se le aplica el derecho de gracia por razones humanitarias al expresidente Alberto Fujimori, por lo tanto no se lo excluye del juicio en este caso”, ha indicado el Poder Judicial peruano a través de su cuenta en la red social Twitter.

Fujimori se encuentra acusado en este caso junto a otras 22 personas, entre ellas miembros de las Fuerzas Armadas, por el secuestro y asesinato de seis personas –entre ellas un menor de edad– en 1992 en la localidad de Barranca.

El técnico del Ejército Jorge Ortiz, antiguo miembro del Grupo Colina, confesó haber participado en la masacre y afirmó que el citado grupo paramilitar dependía del exgeneral Nicolás Hermoza, durante el mandato de Fujimori.

La Fiscalía ha pedido 25 años de cárcel contra el exmandatario –imputado como presunto autor del delito de homicidio calificado– y el pago de una compensación de 500.000 soles peruanos (cerca de 124.000 euros) para los familiares de las víctimas.

Fujimori salió de prisión a raíz del indulto concedido por Kuczynski por motivos humanitarios, un caso muy polémico tanto por la medida como por las denuncias de un pacto entre el mandatario y parte de la oposición para salvar su puesto en la moción de confianza celebrada días antes contra él.

El exdirigente fue condenado en 2009 a 25 años de prisión por la muerte y el secuestro de decenas de personas en diferentes hechos violentos ocurridos durante su Gobierno en el marco de la lucha contra la guerrilla Sendero Luminoso.

La liberación del exmandatario conservador suscitó una profunda división política en Perú y dio lugar a protestas de miles de personas en la capital, Lima, y en otras ciudades del país.

Las protestas han ofrecido una muestra del impacto que ha generado la decisión de Kuczynski, cuyo Gobierno de centroderecha parece haberse debilitado en medio de las fuertes críticas a nivel local e internacional por la forma en la que se produjo el indulto.

Sin embargo, el propio Kuczynski defendió en un discurso a la nación un día después del indulto que “no se debía permitir” que Fujimori muriera en prisión, agregando que “la justicia no es venganza”.

Este mismo lunes, el presidente peruano ha subrayado que no cederá a la “presión” y completará su mandato, ya que considera exageradas las peticiones de dimisión por indultar a Fujimori, en la medida en que cree que fue él quien se “tragó el sapo” que no quisieron asumir otros.

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