Foto: Europa Press

El nuevo presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, anunciará este lunes a las 11.30 horas a quién propone para el debate de investidura de la Cámara del que tendría que salir el nuevo presidente de la Generalitat y desvelará si el elegido es Carles Puigdemont.

Ese día se sabrá definitivamente si Torrent accede a presentar al presidente cesado y, por lo tanto, accede a realizar una investidura a distancia, ya que Puigdemont vive en Bélgica desde finales de octubre y no tiene previsto regresar a Cataluña.

Torrent ha mantenido esta semana una ronda de contactos previos con todos los grupos y Puigdemont ha sido el único nombre que se ha puesto sobre la mesa, pero su elección podría abrir el primer conflicto de la legislatura entre los soberanistas y el Estado.

Contra la decisión de proponer a Puigdemont pesan varias advertencias: el Gobierno central ha avisado de que si se hace telemáticamente prolongará el artículo 155; los letrados del Parlament lo consideran antirreglamentario, y partidos del hemiciclo no descartan impugnarlo.

Torrent forma parte de un partido, ERC, que ha manifestado su apoyo a que Puigdemont vuelva a presidir la Generalitat, pero los republicanos no han aclarado el punto clave: si están de acuerdo en que esta investidura se produzca a distancia.

JxCat ha defendido que Puigdemont puede ser presidente estando en Bruselas y alega que no puede regresar mientras no haya garantías de que no será detenido y privado de libertad, como los otros cuatro presos soberanistas que están encarcelados.

Si Torrent decide presentar a Puigdemont y éste no regresa supondrá desoír el informe de los letrados hecho público el lunes que advertía de que es “imprescindible” que el candidato a ser investido esté presente en la Cámara.

TODAS LAS INCÓGNITAS

Si Puigdemont es el elegido por Torrent se abrirán varias incógnitas: la primera, si aquellos que se oponen a que sea investido a distancia deciden actuar antes o después del pleno, es decir, si impugnan el pleno de investidura o impugnan la decisión del Parlament una vez haya sido investido.

Tampoco está claro con qué mayoría Puigdemont tiene previsto volver a ser presidente: por ahora las fuerzas están empatadas en el Parlament, ya que hay 65 diputados independentistas y 65 no independentistas –a los primeros les faltan los cinco diputados que están en Bruselas–.

Estos cinco diputados han pedido votar delegando su voto a un compañero de grupo, y la Mesa del Parlament tiene que tomar la decisión de si lo autoriza –el mismo informe de los letrados no lo recomienda porque también lo ve fuera del Reglamento de la Cámara–.

Según la ley, el presidente de la Generalitat es investido en primera vuelta si logra la mayoría absoluta de votos –68 escaños o más– y en segunda vuelta si logra la mayoría simple, por lo que Puigdemont necesita que esta delegación de voto se haga efectiva.

Aparte de la delegación de voto, Puigdemont necesita convencer a la CUP para que apoye su investidura: si Puigdemont cuenta con los cinco votos de Bruselas y los cuatro de la CUP, tendría 70 en total y podría ser investido en primera vuelta.

Si la CUP no quiere dar un voto afirmativo, a Puigdemont le valdría con que votaran los cinco diputados que están en Bruselas y la CUP se abstenga en segunda vuelta.

Torrent también debería aclarar este lunes qué fecha propone para el debate investidura: tiene un plazo máximo para convocarlo hasta el 31 de enero.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.