Foto: Reuters

El presidente de Bulgaria, Rumen Radev, ha vetado este martes un proyecto de ley contra la corrupción que fue aprobado por el Parlamento en diciembre, bajo el argumento de que la ley no permitiría una investigación eficiente de las tramas de corrupción.

Según Transparencia Internacional, Bulgaria es el país más corrupto de la Unión Europea, que ve necesario que el país “establezca una estrategia de investigación, detección y persecución eficaz de la corrupción” que garantice “una mayor eficacia” en las investigaciones y en la persecución judicial de la corrupción.

“La lucha contra la corrupción ha sido identificada como el área donde menos progreso ha hecho Bulgaria en los últimos diez años, incluido en la aplicación de la estrategia contra la corrupción”, criticó la Comisión Europea en su informe en noviembre de 2017.

“Considero que la ley aprobada no solo no crea una base legal adecuada para enfrentar la corrupción, sino que incluso dificultará su lucha”, ha declarado Radev tras vetar la ley.

El proyecto de ley, aprobado en la Asamblea Nacional hace dos semanas, incluía la creación de una unidad especial anti-corrupción, destinada a investigar a personas que ocupan altos cargos estatales. El ente, cuya administración sería designada por el Parlamento, podría no ser completamente independiente y usarse para perseguir a los opositores por parte de los miembros del Gobierno, según han criticado diversos analistas del país, que han expresado su preocupación.

“Sin duda, el presidente tiene fuertes argumentos (para vetar la ley)”, ha declarado el analista político Petar Cholakov. Se espera, no obstante, que el Parlamento revoque el veto de Radev.

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