ARJUN CLAIRE

Más de un millar de personas han muerto desde julio de 2017 como consecuencia del peor brote de cólera registrado en República Democrática del Congo en las dos últimas décadas y autoridades y trabajadores sanitarios temen ahora una rápida expansión en la capital, Kinshasa.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha cifrado en 55.000 el número de casos y en al menos 1.190 los muertos por un brote que se ha extendido ya por 24 de las 26 provincias del país africano.

El coordinador del Gobierno para la eliminación del cólera, Didier Bompangue, ha afirmado que, “a nivel nacional, la situación está mejorando”, pero ha admitido la preocupación por la evolución de la enfermedad en Kinshasa, una ciudad donde residen 12 millones de personas y que carece de redes de saneamiento y agua potable adecuadas.

El cólera ya ha dejado 411 casos y 28 muertos en la capital desde finales de noviembre y el Gobierno se esfuerza ahora por abrir centros de tratamiento gratuitos por toda la ciudad. “Los números crecen muy rápidamente”, ha advertido la responsable de Médicos Sin Fronteras (MSF) en República Democrática del Congo, Caroline Holmgren.

La mayoría de los enfermos pueden recuperarse en poco tiempo con sales de rehidratación oral, pero pueden morir en cuestión de horas si no reciben esta primera ayuda.

Esta asistencia se complica en regiones como Kasai, donde los enfrentamientos entre las fuerzas del Gobierno y las milicias locales han dejado inoperativos desde 2016 alrededor de un 60 por ciento de las instalaciones médicas, según la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Sociedades de la Media Luna Roja (FICR). En esta zona, la tasa de mortalidad alcanza el 14,5 por ciento, frente al 2,1 por ciento registrado a nivel nacional.

La directora para África de la FICR, Fatoumata Nafo-Traoré, ha subrayado a la Thomson Reuters Foundation que “los medicamentos no son caros”, pero todo depende de la “falta de acceso”. “El cólera es prevenible, se puede curar. No necesitamos este tipo de crisis”, ha subrayado.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.