Jaume Munar ha perdido por 6-3, 7-6 y 6-4 ante Gael Monfils en poco más de dos horas en la primera ronda del Open de Australia. El mallorquín lo ha intentado en su debut en un Grand Slam, y solo una lesión en el abductor lo ha parado. No se ha retirado, pero se notaba que no podía competir igual que antes.

En el primer set ha habido un gran intercambio de golpes. Ninguno de los dos ha conseguido mantener su servicio en los primeros cuatro juegos del partido. Gael Monfils, el primero que lo ha mantenido, se ha llevado el primer set rápidamente en menos de media hora. El mallorquín no se ha encontrado cómodo, no ha jugado con profundidad y su servicio no ha sido bueno. Por lo tanto, el francés ha llevado el set a su terreno, es decir, por la vía rápida.

El segundo parcial ha sido otra historia. Al principio Jaume Munar le faltaba confianza, pero poco a poco ha ido encontrando su tenis. Ha remontado el break y mostrando su mejor tenis ha llevado el set al desempate final. Lo ha luchado con uñas y dientes, ha corrido lo imposible y ha estirado todas sus extremidades al límite. Se parecía a Rafael Nadal. No daba una bola por perdida. Pero finalmente Gael Monfils se apuntó la segunda manga.

Munar se lo creía. Podía ganar al francés. En el tercer set había salido como una máquina. Arrollador. Rompía el servicio a su rival y mantenía el suyo. El cuarto set estaba cerca. Pero lo peor posible iba a llegar. El mallorquín se ha lesionado. No sacaba rápido y casi no podía moverse. Perdía la ventaja. Solo faltaba acabar el partido, no podía más. Pero aún así luchó y lo intentó. La influencia de Nadal se nota.

Lo ha intentado todo. No se le puede reprochar nada. Su mejora es clara y evidente. Va por buen camino, la mano de Rafael Nadal se nota.

 

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.