Calonge se ha quedado sin farmacia. La única que había, en la plaza Sant Miquel, tuvo que cerrar el pasado jueves 25 de enero. Todo esto por la impugnación que se hizo en su momento de los concursos de adjudicación de diferentes farmacias en Mallorca y que obligado a trasladar este servicio a Binissalem. Así, el Ayuntamiento de Santanyí reclama que se vuelva a abrir.

De esta manera, los cerca de 1.000 habitantes de Calonge, más la gente que vive en las proximidades, se queda sin tal servicio. Así, el Ayuntamiento de Santanyí dejó pasar unos días por si el nuevo adjudicatario tenía que hacer un nuevo traslado, pero por ahora no ha habido ningún movimiento.

Así, el consistorio ha enviado un escrito a la Dirección General de Farmacia para reclamar una solución. “Ahora mismo, la realidad es que los vecinos de Calonge se tienen que desplazar con coche hasta otro pueblo para poder comprar medicamentos”, explica el Ayuntamiento, que a su vez se queja de los perjuicios que esto supone, en especial para la gente mayor.

El alcalde pedáneo de Calonge, Antoni Matas, se ha mostrado indignado por la falta de previsión y el agravio que supone para la gente del pueblo. “Hace tiempo que se sabía que el hasta ahora farmacéutico tenía que cerrar por la impugnación de las adjudicaciones, y por tanto se podría haber hecho trabajo para tener una farmacia abierta a tiempo”, critica. De hecho, el encargado de establecimiento ya había advertido en diversas ocasiones de que a finales de enero estaba obligado a cerrar y que a partir del 26 de ese mes no habría ese servicio, cosa que se ha confirmado.

“No puede ser que una población como la nuestra, que tardó años en conseguir que hubiera una farmacia, esté sin este servicio de forma indefinida y sin ningún tipo de información”, sentencia Matas.

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