Foto: Reuters

La ministra de Exteriores de Ecuador, María Fernanda Espinosa, ha revelado este martes que el Gobierno busca una mediación internacional para resolver la “insostenible” situación del fundador de Wikileaks, Julian Assange, que lleva cerca de seis años recluido en la Embajada ecuatoriana en Londres.

“Estamos explorando la posibilidad de una mediación”, ha dicho Espinosa en un encuentro con la prensa extranjera. Interrogada sobre quién podría ofrecer sus buenos oficios para el caso Assange, Espinosa ha indicado que podría tratarse de “un tercer país” o de una “personalidad”.

En cualquier caso, ha considerado fundamental la cooperación de todas las partes. “Ninguno de estos casos emblemáticos a nivel mundial sobre temas de asilo han sido resueltos sin la cooperación de los países involucrados”, ha indicado, mencionando en concreto a Reino Unido, que “se ha mostrado interesado en buscar una salida”.

La jefa de la diplomacia ecuatoriana ha aclarado, no obstante, que el país andino seguirá otorgando protección a Assange “mientras si integridad física y psicológica corran peligro”.

El anterior Gobierno, presidido por Rafael Correa, concedió a Assange asilo político en 2012 pero Reino Unido, donde se encontraba en esos momentos, se negó a concederle un salvoconducto para que viajara a Ecuador alegando que debía ejecutar una orden de detención cursada por la Justicia sueca.

El periodista australiano estaba acusado en Suecia de varios cargos de abuso sexual, entre ellos una supuesta violación, la acusación más grave. En estos años, la Fiscalía sueca ha archivado todas las causas contra Assange, bien por prescripción, bien por falta de pruebas.

Sin embargo, Reino Unido ha aclarado que en cuanto el fundador de Wikileaks ponga un pie en suelo británico será detenido porque las autoridades británicas también le acusan de violar las condiciones de su libertad condicional, lo que ha prolongado su estancia en la Embajada ecuatoriana en Londres.

Assange está recluido desde 2012 en la sede diplomática porque alega que, de ser detenido, será extraditado a Estados Unidos, que le persigue por publicar de miles de documentos clasificados sobre las guerras en Irak y Afganistán que fueron filtrados a Wikileaks.

Su estancia en la misión ecuatoriana se ha “complicado”, según ha reconocido Espinosa, en los últimos tiempos debido a los pronunciamientos políticos de Assange. Los comentarios que hizo a favor de la independencia de Cataluña tensaron las relaciones entre Quito y Madrid y llevaron al nuevo Gobierno de Lenín Moreno a pedirle que guardara silencio.

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