El hombre acusado de agredir a un testigo protegido del ‘caso Cursach’ ha negado este martes los hechos y ha asegurado que ni conoce a la víctima ni lo ha visto nunca.

“Es mentira”, ha insistido el acusado en el juicio por una paliza al testigo protegido número 29 de la causa que investiga la presunta trama de corrupción en la Policía Local y su vinculación con los negocios del empresario Bartolomé Cursach. Este testigo es un ex trabajador de Tito’s que denunció el presunto tráfico de drogas y las fiestas para policías de la trama en la discoteca.

El acusado ha mantenido que nunca ha estado en las inmediaciones de la vivienda del testigo y ha afirmado que la noche de la agresión estaba en su casa con su hermano y el resto de sus compañeros de piso.

Asimismo, a preguntas de la fiscal Ana Lamas ha manifestado que cree que el testigo le ha denunciado porque quería hacer daño a su hermano, con quien había trabajado.

También ha negado que estando en prisión enviara a alguien a increpar al testigo, puesto que “estaba incomunicado” y sin teléfonos.

La Fiscalía solicita cuatro años y medio de cárcel para el acusado (tres por el delito de obstrucción a la justicia y uno y medio por el de lesiones), multa de 14.400 euros y una indemnización de 6.000 euros para la víctima por las lesiones.

PALIZA EN EL GARAJE DEL TESTIGO

Los hechos tuvieron lugar en junio de 2017, tres meses después de que el testigo protegido declarara contra un empleado del Grupo Cursach Ocio. Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, en varias ocasiones el acusado esperó al testigo en las inmediaciones de su casa para increparle con gestos amenazantes y patadas en su coche.

Según este relato, en la madrugada del 30 de junio, el acusado y otra persona no identificada esperaron al testigo dentro del garaje de la vivienda de éste, donde le abordaron por la espalda, lo arrastraron por el suelo y le dieron patadas mientras le amenazaban con matarlo e insultaban.

Asimismo, a mediados de agosto volvió a ser abordado por tres personas que lo retuvieron y dando puñetazos en la pared lo amenazaron para que dejase de declarar contra los empleados del Grupo. “Como te vea en la policía o en el juzgado y sigas jodiendo hablando con las chicas te mato”, fue una de las amenazas, según el denunciante.

El testigo también denunció que más tarde encontró en su buzón un recorte de periódico sobre una denuncia contra él y en la puerta de su piso una nota amenazante con números de teléfono de sus familiares.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.