Foto: Reuters

Tres mujeres que han acusado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de acoso sexual han instado este lunes al Congreso a investigar su comportamiento, en el marco de una ola de denuncias que han sacudido a la clase política norteamericana y que se han cobrado ya la cabeza de varios congresistas.

La sombra del machismo y el acoso ha perseguido a Trump antes y después de su llegada a la Casa Blanca y ahora ha resurgido a raíz de la campaña #MeToo (#YoTambién). Más de una decena de mujeres han asegurado que el magnate neoyorquino se propasó con ellas antes de entrar en política.

Tres de estas supuestas víctimas, Jessica Leeds, Rachel Crooks y Samantha Holvey, han comparecido este lunes en rueda de prensa para pedir al Congreso que actúe, asumiendo que Trump nunca llegará a dimitir por este tipo de acusaciones. Crooks, exrecepcionista en una inmobiliaria, ha instado a diputados y senadores a “dejar a un lado sus filiaciones partidistas e investigar la historia de delitos sexuales” del presidente.

Brave New Films, una productora sin ánimo de lucro, ha organizado la rueda de prensa de este lunes después de elaborar un vídeo en el que recoge a 16 de las denunciantes. En la película, las mujeres señalan a Trump por besarles sin permiso, agarrarles sus partes íntimas y meter la mano debajo de su falda, entre otros excesos.

ACUSACIONES “FALSAS”

Tanto Trump como la Casa Blanca han negado en varias ocasiones estos hechos, algunos de los cuales se remontarían a la década de los ochenta, y han acusado a las mujeres de actuar movidas por intereses políticos.

“Estas acusaciones falsas, en la mayoría de los casos rebatidas por completo por testigos, fueron planteadas durante la campaña (electoral) del año pasado y la ciudadanía estadounidense emitió su juicio concediendo una victoria decisiva”, ha subrayado en un comunicado la Casa Blanca.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.