Foto: @discoverypanel

Los problemas que está ocasionando la borrasca Ana están haciendo sufrir a los miles de pasajeros que se encuentran en los aeropuertos de Europa. Ya sea por la nieve o por el fuerte viento, se están produciendo retrasos y cancelaciones. Varios mallorquines están atrapados en lugares como Alemania y no pueden volver a casa.

Sergio Zararri y Victoria Cerdá son dos blogueros de viajes que fueron a Alemania a hacer un reportaje sobre sus mercados navideños. El domingo debían estar de vuelta a Palma. “Nos disponíamos a volver en vuelo directo Frankfurt-Palma previsto a las 11:30 horas. Hubo un ligero retraso con lo que a esa hora aún nos encontrábamos subidos a un autobús destino el avión de Ryanair”, narran estos mallorquines.

Minutos antes llegó su particular infierno blanco. Empezó a nevar. Mientras esperaban sentados, aún veían desde sus ventanas que algunas aeronaves despegaban. “Nos quedamos parados en pista sin arrancar los motores y observando como la tierra e incluso nuestro entero avión se cubría de nieve”, agregan.

A las dos horas, el personal de la compañía irlandesa empezó a ofrecer comida -de pago- a sus pasajeros. No entendían por qué debían abonar dinero en una situación así, pero en un principio lo aceptaron. “A las cuatro horas, algo cansado y molesto decidí advertir al personal de Ryanair que no me parecía bien que ahora no pasasen a ofrecer comida y bebida, ya que sabían que esta vez la gente no pagaría y estaban obligados por ley”, relata Sergio. “Había muchos niños y mayores, pero no se dignaron a ofrecer ni una botella de agua. Yo pedí para mi y Victoria y no pagué nada, les advertí que no lo haría”, añade.

Mientras se armaban de paciencia, tenían que escuchar cada dos por tres “que en breve despegaríamos“. “Unas cinco horas después, aún dentro del avión, pareció que la tormenta amainó con lo que el piloto por megafonía nos pidió nuevamente sentarnos y abrocharnos los cinturones”. Las esperanzas de volver a Palma aumentaron, pero no fue más que un espejismo.

Habían pasado las 18:30 del domingo cuando, tras siete horas de una interminable espera, anunciaron que se cancelaba el vuelo. “Todos estábamos muy molestos por el modo en que fuimos engañados“, comentan estos blogueros.

Tras esto, pasaron la noche en un hotel en Wiesbaden, a 50 kilómetros de Frankfurt. Esta vez sí, Ryanair pagaba. Este lunes volvieron al aeropuerto para ver cuándo podían regresar. “Tras casi tres horas esperando largas colas para ser atendidos, vamos descubriendo que al parecer no hay vuelos para hoy ni mañana”. Le ofrecían viajar el miércoles. La gente se alteró porque “tampoco parecen asegurar el hotel para la noche de hoy o mañana”.

Antes que esperar, se han planteado buscar un vuelo en el segundo aeropuerto de la ciudad, el de Frankfurt-Hahn. Por supuesto, cuando ya estén en Mallorca reclamarán las pertinentes indemnizaciones.

Durante este lunes, se han registrado siete cancelaciones en aeropuertos de Baleares, tres en Son Sant Joan y cuatroen Ibiza.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.