El Foro de la Familia de Baleares (FFB) ha informado de que la media de edad de inicio en el consumo de alcohol es de 14 años y de 15 años la de cannabis en las Islas, según los últimos datos de la encuesta estatal sobre el uso de drogas en estudiantes de secundaria que ha difundido el Observatorio Español de las Drogas y las Toxicomanías del Ministerio de Sanidad.

Además, tres de cada diez escolares han reconocido haberse emborrachado en el último mes, por lo que desde el FFB han pedido a las familias y, concretamente, a los padres “una mayor concienciación e implicación en la prevención de las drogodependencias”.

Según un comunicado, la encuesta también ha desvelado que las mujeres consumen más drogas legales en mayor proporción que los hombres y que casi el 40 por ciento de los estudiantes (14 a 18 años) les gustaría recibir más información sobre las drogas por parte de sus padres.

“Muchos padres son conscientes de lo importante que es prevenir a sus hijos, pero las dudas les asaltan a la hora de conversar con ellos sobre el tema. A pesar de que es un asunto espinoso, los padres deben ayudar al menor a reflexionar sobre los efectos negativos que conlleva su consumo de forma natural y sin alarmarse”, han comentado desde el FFB.

Así, para la organización “es vital que los padres actúen en este momento de la vida de forma clara y concisa” y los 13 años “son la edad clave para hablar de forma explícita sobre las consecuencias nefastas que acarrea el consumo de drogas”, han añadido.

Además, el Foro ha dado algunos consejos a los padres como “recordar que el alcohol y el tabaco son sustancias adictivas y que distinguirlas de las drogas dificulta la prevención” o “apoyar a los niños para que encuentren grupos de amigos y amigas en los que se sientan valorados y aceptados”.

El delegado de FF en Baleares, Agustín Buades, ha manifestado que “existen datos en distintos informes sobre la importancia de incidir en aspectos no sólo preventivos, en cuanto al rechazo frontal a las drogas que los padres deben enseñar a sus hijos, sino educativos, morales y formativos, que son fundamentales para lograr que los menores entiendan que el alcohol no es imprescindible para divertirse”.

“Si los padres no enseñan desde pequeños a sus hijos, con la palabra y, sobre todo, con el ejemplo, que no hace falta beber de más para pasarlo bien, se hace muy complicado que luego el menor lo entienda, sobre todo cuando desde la televisión u otros medios se le bombardea con imágenes relacionadas con el alcohol”, ha apuntado el delegado de FFB.

Por último, Buades ha concluido diciendo que se trata “de plantear la responsabilidad de los padres, no sólo desde el ámbito jurídico, sino también desde el punto de vista educativo”.

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