El conductor que murió tras precipitarse con su coche por una rotonda encima de la autovía de Andratx se suicidó. Así lo creen los agentes después de varias horas de investigación. Ya al principio de la mañana de este jueves se sospechaba de que el suceso había sido intencionado y a medida que ha ido transcurriendo el día ha cogido fuerza esta hipótesis.

Uno de los elementos que hizo pensar en tal posibilidad es que no había marcas de frenada. El hombre había tomado la salida hacia Santa Ponça a gran velocidad e hizo un recto en la rotonda que hay sobre la autovía. Otra de las opciones que pasaron por la cabeza de los agentes era que hubiera quedado dormido. Pero lo descartaron ya que la distancia entre la salida que tomó hacía unos segundos y el punto por donde se precipitó es muy corta.

Luego, en las grabaciones de las cámaras de tráfico se vieron las maniobras de este conductor. Aparentemente, apuntaba hacia el punto donde pasar y aceleró.

Además, el hombre vive con una mujer y le había expresado su deseo de quitarse la vida. Todas estas pruebas han hecho que los agentes llegaran a esta conclusión.

Por otra parte, instantes antes de que el vehículo cayera pasó un autobús por debajo. Hubo suerte, pues si llega a precipitarse unos segundos antes se hubiera tenido que lamentar una tragedia aún mayor.

La tragedia se produjo hacia las 6:30 de este jueves. La víctima es un chico de 36 años de origen rumano. En el momento del incidente no llevaba el cinturón de seguridad puesto. Por eso, salió despedido y murió en el acto. Cuando los sanitarios llegaron ya no pudieron hacer nada.

En cuanto al coche, cayó sobre uno de los carriles de circulación, rebotó y acabó sobre la mediana. Todo esto provocó retenciones en esa zona en ambos sentidos de la autovía de Andratx.

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