Foto: Reuters

El indulto concedido por el presidente de Tanzania, John Magufuli, a dos pederastas condenados por violar a diez niñas de entre seis y ocho años ha desatado una ola de críticas por las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, que recriminan al mandatario su falta de consideración con las víctimas.

Los indultos de Magufuli afectan al cantante Nguza Viking, conocido también como Babu Seya, y a su hijo, Johnson Nguza, denominado Papii Kocha. Ambos habían sido condenados a cadena perpetua por los graves abusos cometidos en 2003, pero han pasado únicamente 13 años entre rejas.

Para la directora de Equality Now, Faiza Mohamed, con medidas como ésta “los líderes de Tanzania están promoviendo una cultura de abusos de los Derechos Humanos en la que las víctimas reciben castigos mientras sus violadores quedan libres”.

Sólo unos pocos casos de violación terminan en los tribunales y los últimos indultos “envían un mensaje terrible para las mujeres y las niñas por la falta de protección que pueden esperar del Estado”, ha advertido Mohamed en declaraciones a la Thomson Reuters Foundation.

Una investigadora de la ONG Human Rights Watch (HRW), Agnes Odhiambo, ha lamentado también que los indultos suponen un nuevo golpe para los derechos de mujeres y niña en Tanzania, después de la decisión de Magufuli de prohibir que las madres adolescentes pudiesen volver a clase.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.