La Policía Nacional ha detenido este viernes a la testigo protegido número 31 del denominado ‘caso Cursach’ por, presuntamente, haber presentado una denuncia falsa en la que afirmó que dos policías le habían retirado su documentación a petición del empresario Bartolomé Cursach.

La mujer, es la que aseguró ejercer de ‘madame’ en un prostíbulo palmesano al que acudirían políticos y policías, ha quedado en libertad con cargos y se le imputa un delito de falso testimonio.

Cabe recordar que el fiscal Anticorrupción Juan Carrau también pidió deducir testimonio de esta testigo por si mintió en su denuncia sobre que dos personas identificadas como policías nacionales habrían entrado en su domicilio y la habrían coaccionado y amenazado para que afirmara que el juez y el fiscal la habían guiado en sus declaraciones en la macrocausa.

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