Una supuesta fiesta ilegal en un bar de carretera de Algaida ha generado un gran malestar entre los vecinos de la zona. Más de 300 participantes se dieron cita en el lugar. El ruidoso acto empezó hacia las 10 de la mañana y estuvo varias horas sin que, según denuncian, la policía pudiera desalojarlo.

Los hechos de los que se queja se produjeron en el bar Los últimos mohicanos, situado en la carretera de Palma a Algaida, a la altura de Son Gual. Según comenta una afectada, se trata de “una fiesta completamente ilegal, con pantalla, escenario y más de 300 participantes”.

“Varios vecinos de las casas colindantes han avisado a la Policía Local de Algaida. La misma se ha presenciado en el lugar y ha intentado desalojar la fiesta”, comenta una residente. Pero no lo consiguieron. “No pueden desalojarlo a la fuerza por falta de operativos. Las casi 300 personas están en obvio estado de embriaguez (palabras textuales de la Policía Local) por lo que son altamente agresivos“, añade.

Además, esta vecina advertía antes de que acabara la fiesta que en algún momento tendrían que irse y “suponen un grave peligro para la carretera”.

Este no es el único episodio que genera malestar entre la gente que vive cerca. “Cada vez que hay un festivo y tanto en verano como en invierno tienen música en vivo o algún evento. Y para los vecinos es un sin vivir“. Hay que tener en cuenta que tienen que soportar el ruido “o bien durante todo el día o hasta muy pasadas las 12 de la noche”.

“Nosotros vivimos al otro lado de la carretera y lo oímos como si estuvieran en nuestro jardín”, sostiene. Incluso tienen que soportar que en este bar de moteros “quemen goma con las ruedas a lo exagerado” cada fin de semana. Según afirma, han realizado reclamaciones a la Policía Local y a la Guardia Civil sin éxito alguno.

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