Fotos: Isabelle Sleijpen

Poco le importaron los quince minutos de retraso a los mil doscientos espectadores que aguardaban la salida al escenario de Jorge Drexler, que agradeció, emocionado, la calurosa acogida mallorquina. La gira de presentación de su último trabajo “Salvavidas de hielo” recaló en Palma en la noche del viernes llenando la sala del Trui Teatre.

Entre los espectadores se pudo ver a Bruno Soto, quien después de su paso por la televisión, no para de recoger éxitos y que, simpático como pocos, estuvo saludando a sus seguidores.

El nuevo disco de Jorge Drexler es el decimotercer trabajo de estudio en su carrera y aunque el cantante afirma que con los discos hoy en día casi se pierde dinero, estos siguen siendo la manera más válida de mostrar su trabajo y su evolución como artista, aquello que siente la necesidad de contar en cada momento y que después puede pasear por los escenarios a ambos lados del Atlántico.

Este “hombre orquesta”, que es entre otras cosas médico, músico, trovador, actor y poeta cuenta también en su haber con un Óscar y varios premios Grammy. Hace más de dos décadas que decidió calzarse sus propios retos y sabiendo que en su país natal, Uruguay, era prácticamente inviable vivir de la música, se dejó embaucar por el liante de Joaquín Sabina, que una noche en un bar de Montevideo le convenció para que se viniera a España con su guitarra. Este Sabina…

Y ahí lo tienen a este jovencito, que a punto de cumplir los cincuenta años sigue luciendo esa cara de yerno perfecto, y sigue teniendo cosas que contar sin perder ni un ápice el entusiasmo elegante y pausado que nos muestra desde sus primeros trabajos.

El último disco de Drexler llega después de tres años sin grabar; ha sido fraguado entre Madrid y México, y responde a una necesidad personal de despojarse de muchas cosas, de llegar a un sonido más puro, con menos artificios. Para ello ha buscado la esencia del mensaje, el sonido de la guitarra, mucha reflexión y poco más. ¿El resultado?, les invito a buscarlo y a escuchar sus letras sin prisa, saboreando cada una de sus palabras y su significado.

Y como la obligación de los artistas no es solo hacernos sentir sino también hacernos pensar, ahí les dejo con un párrafo del uruguayo, muy adecuado a los tiempos que corren.

“Las cosas solo son puras si uno las mira desde lejos. Es muy importante conocer nuestras raíces, saber de dónde venimos, conocer nuestra historia. Pero al mismo tiempo, tan importante como saber de dónde somos, es entender que todos, en el fondo, no somos de ningún lado del todo, y de todos lados un poco” (Jorge Drexler).

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

 

 

 

 

 

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