El Juzgado de Instrucción número 9 de Palma ha dictado un auto en el que continúa con las diligencias contra la directora de Es Pinaret y el responsable de mantenimiento por un presunto delito de homicidio imprudente grave por la muerte de un interno en 2015 y archiva la causa para otros cuatro investigados.

En concreto, el juez ha exculpado las gerentes de la Fundación S’Estel y los jefes del departamento técnico y comercial de la empresa de seguridad y limpieza.

De este modo, el juez da diez días a las partes para que soliciten el sobreseimiento de la causa o la apertura de juicio oral, si bien todavía podrían pedir diligencias complementarias.

EL INTERNO INCENDIÓ EL COLCHÓN DE SU HABITACIÓN

La causa investiga un posible delito de homicidio imprudente grave en la muerte en octubre de 2015 de un menor de 17 años que estaba interno en Es Pinaret. El joven, que tenía diagnosticado un trastorno depresivo, incendió al colchón de espuma de su habitación y el fuego se extendió rápidamente.

Según detalla el auto, el interno utilizó una caja de cerillas que no le había sido intervenida y no pudo hacer uso del timbre de alarma porque había sido “privado de tal elemento de seguridad por los investigados”.

Además, el sistema de alarma y detección antiicendios no estaba activo porque no se habían subsanado deficiencias de las que había alertado reiteradamente la empresa de seguridad, según el juez.

Una educadora dio aviso a los vigilantes de seguridad, que intentaron en vano abrir la puerta utilizando los extintores del centro como ariete. Finalmente el menor murió por las quemaduras e intoxicación por humo.

PROCESAN A LA DIRECTORA Y AL JEFE DE MANTENIMIENTO

En el auto, el juez recalca que la directora del centro era la responsable de garantizar la seguridad de los internos adoptando las medidas técnicas, organizativas y materiales oportunas. Según el instructor, la directora sabía desde mayo de 2014 que el sistema de seguridad estaba inactivo y desde mayo de 2015 que el timbre estaba desactivado.

En cuanto al jefe de mantenimiento, el juez también apunta a que conocía que el sistema antiincendios estaba inoperativo ya que no había solicitado ni presentado a la gerencia el presupuesto de reparación correspondiente. La Guardia Civil detectó una posible falsificación de la firma de un ingeniero industrial en un informe para certificar un supuesto funcionamiento correcto de los sistemas de seguridad. Según el auto, el jefe de mantenimiento investigado retiró la pegatina que indicaba que había una avería en el sistema.

Por otro lado, en el auto el juez deniega la práctica de una prueba pericial y una declaración testifical solicitadas por dos de las defensas.

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