La ex directora general de Turismo Pilar Carbonell ha asegurado que no conocía “ni qué aspecto tenía” el empresario Bartalomé Cursach aunque sí al directivo del Grupo Cursach Bartolomé Sbert, de su época en restauración, y ha insistido en que no hubo ningún tipo de trato de favor ni se benefició a sus empresas o a las de ningún otro administrado.

Así lo ha manifestado este miércoles Carbonell tras declarar durante casi dos horas ante el titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Palma, el juez Manuel Penalva, como investigada en la macrocausa de corrupción dentro de la Policía Local de Palma.

“En el tiempo que yo he estado, en dos años y cuatro meses, puedo decir, y me reitero y quiero defender mi inocencia, que ni el Grupo Cursach ni cualquier otro grupo se ha beneficiado de ningún trato de favor, ni de ninguna aceleración de expedientes”, ha defendido la ex directo general de Turismo.

En cambio, Carbonell ha sostenido que la Administración sí que ha actuado “con diligencia y con eficiencia” aunque ha añadido que ella no ha ido a buscar personalmente el expediente del Grupo.

Al respecto, la ex directora general se ha mostrado “muy tranquila” ya que considera que sus funciones y actuaciones han sido las correctas, “sin beneficiar a nadie que se haya puesto en contacto directamente”.

“Mi teléfono lo tiene mucha gente y las personas se ponían directamente en contacto conmigo. Si tuvieran pinchado mi teléfono tendrían cientos de llamadas de administrados interesándose por cómo está su expediente”, ha explicado al salir del Juzgado.

“EFICIENCIA DENTRO DE LA LEGALIDAD”

Sobre las conversaciones, Carbonell ha comentado que desde la Conselleria se trata de ser “lo más cordiales y eficientes posible, dentro de la legalidad”. “Eso es simplemente lo que he hecho, ser eficiente en la legalidad”, ha reiterado.

Por este motivo, la ex directora general de Turismo ha precisado que ha venido a defender su inocencia ya que, ha dicho, no ha hecho “absolutamente nada ni para Cursach ni para otro grupo fuera de la legalidad”.

Carbonell ha asegurado que confía en la Justicia y ha aclarado que “hay que dejarla trabajar”. Aún así se ha mostrado confiada en que
finalmente sea desimputada tras su declaración. “He venido a defender mi inocencia y mi abogado hará lo que crea pertinente”, ha indicado.

CELERIDAD DEL EXPEDIENTE

En cuanto al tiempo que se estipula en el informe policial referente a la celeridad con la que se tramitó el expediente, la ex directo general de Turismo ha pedido que no se digan “barbaridades” y ha asegurado que “es muy fácil comprobar la entrada y salida del documento”.

“El expediente entró el 5 de noviembre y yo lo firmo el 18 de enero, han pasado más de dos meses y medio, no sé porqué se dice diez días. Hay un sello de entrada y otro de salida”, ha aclarado.

Asimismo, Carbonell ha precisado que los expedientes “no tienen encajonados una fecha de entrada y de salida” y que, por lo tanto, cuanto tarda en tramitarse depende del propio expediente, de cuantas personas haya para informar o de cuantos haya en la Conselleria en aquel momento.

En este sentido, ha señalado que no existe una media de cuanto tarda un expediente en resolverse. “Puede que uno tarde dos meses y si hay que subsanar deficiencias puede tardar un año”, ha añadido.

Igualmente, ha negado conocer a qué se debía el interés de Cursach o Sbert por acelerar el procedimiento y ha recalcado que el informe técnico lo hacen los arquitectos y que ella es la última persona en firmarlo.

Respecto a su contenido, Carbonell ha asegurado desconocer qué pedían en el expediente. “Qué piden yo no lo sé, no lo miro, solo me falta tener que mirar todos los expedientes”, ha destacado.

TRATO DE FAVOR

La ex directora general de Turismo está investigada por un posible trato de favor a Cursach y se le imputan los delitos de tráfico de influencias, prevaricación y uso de información privilegiada.

Concretamente, Carbonell aparece en un informe policial en el que se recogen distintas conversaciones telefónicas, algunas de ellas entre Carbonell y Sbert. Según la Policía, Carbonell habría dado al grupo “un trato de favor exclusivo y preferente” al acelerar trámites administrativos.

Tras la imputación, la hasta entonces directora general presentó su dimisión, que el conseller de Turismo, Innovación e Investigación y vicepresidente del Govern, Biel Barceló, aceptó. Fue sustituida en el cargo por Antoni Sansó.

Además, al día siguiente agentes de la Policía Nacional se personaron en la sede de la Conselleria de Innovación, Investigación y Turismo para solicitar el expediente de un proyecto en Megapark, como confirmó el conseller Barceló.

Paralelamente, el 1 de diciembre deberá declarar Corpus Tobarra por los mismos delitos que Carbonell, y seguidamente lo hará un testigo.

 

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