La Policía Local de Calvià está manteniendo sus esfuerzos durante la temporada baja para evitar los botellones en zonas aún concurridas de Magaluf. Muchos jóvenes de Mallorca aprovechan los meses en los que el turismo ya ha disminuido para consumir alcohol. Por eso, los agentes también han establecido controles de alcoholemia entre conductores en la zona.

Algunas de estas acciones policiales se están centrando en el camino de Sa Porrassa de Magaluf. Se trata de una zona con unos pocos bares abiertos en temporada baja y frecuentada básicamente por jóvenes de la isla, muchos menores de edad, durante los meses de menor afluencia turística. Solo en esta zona, los agentes del turno de noche han interpuesto más de cien denuncias por la práctica de botellón en los meses de invierno.

Los locales del camino de Sa Porrassa cierran a las cuatro de la madrugada y tanto dentro como fuera se consume alcohol en grandes cantidades. La práctica del botellón se concentra entre la Avenida de Ses Palmeres y la calle Joaquín Sorolla. Los principales clientes son residentes en Palma atraídos por la música comercial y diversión, especialmente los sábados por la noche y después de la época de exámenes. También acuden extranjeros adultos que residen en Calvià todo el año.

Pero las actuaciones de la Policía Local no son únicamente por botellón. Durante el pasado fin de semana, tuvieron que intervenir a las 4:30 por diversas peleas callejeras y escaramuzas entre jóvenes. A ello hay que añadir que, una hora más tarde, cuatro individuos ocasionaron otra reyerta cerca en la calle s’Olivera en venganza por la pelea anterior. Afortunadamente, las secuelas de las agresiones han sido de carácter leve.

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