Foto: Reuters

El joven que mató este domingo a al menos 26 personas en una iglesia baptista en una localidad de Texas se suicidó de un disparo, según ha desvelado este lunes el sheriff del condado de Wilson, Joe Tackitt, en declaraciones a la cadena CBS.

Según el sheriff del condado donde se encuentra Sutherland Springs, se produjo un tiroteo entre el asaltante y dos ciudadanos armados durante una persecución de su vehículo tras el ataque.

“Hubo algún intercambio de disparos, creo, en la carretera también, y entonces (el vehículo del asaltante) se estropeó”, ha contado Tackitt, según recoge Reuters. “En ese momento, creo que se autoinfligió una herida de bala”, ha añadido.

El autor de la peor matanza en la historia de Texas ha sido identificado como Devin Patrick Kelley, de 26 años. El joven, vestido de negro y con chaleco antibalas y con un fusil irrumpió en la iglesia hacia las 11.30 horas disparando.

Tras matar a 23 personas en el interior, a otras dos fuera y a una más que murió en el traslado al hospital, Kelley fue interceptado por un residente que agarró su arma y que a continuación persiguió al sospechoso, que abandonó el fusil y huyó del lugar de los hechos. Posteriormente, fue hallado muerto en el interior de su vehículo.

Según la portavoz de la Fuerza Aérea, Ann Stefanek, Kelley fue miembro de este estamento militar entre 2010 y 2014. El autor de la matanza fue sometido a una corte marcial en 2012 por dos cargos de agresión contra su mujer y uno contra su hijo, ha precisado la portavoz, por lo que fue condenado a su expulsión por mala conducta y a doce meses de confinamiento.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.