Foto: Reuters

El balance de muertos a causa del terremoto de magnitud 7,3 en la escala de Richter registrado este domingo en la región fronteriza entre Irán e Irak ha ascendido a cerca de 170, la inmensa mayoría de ellas en territorio iraní.

El Departamento de Emergencias iraní ha detallado que un total de 164 personas han muerto y más de 1.500 han resultado heridas, tal y como ha recogido la cadena de televisión iraní Press TV.

El vicegobernador de la provincia iraní de Kermanshá, Mojtaba Nikerdar, ha resaltado que “aún hay personas bajo los escombros”. “Esperamos que el número de muertos y heridos no aumente mucho, pero aumentará”, ha lamentado.

Por su parte, el ministro del Interior iraní, Abdolreza Rahmani Fazli, ha resaltado que “la noche ha hecho difícil que los helicópteros vuelven a las zonas afectadas”, agregando que “algunas carreteras han quedado cortadas”. “Estamos preocupados por las aldeas más remotas”, ha reconocido.

Además, varios edificios se han hundido en zonas rurales de Irán y se han registrado grietas en los muros de edificios de la región, tal y como ha indicado la agencia iraní de noticias Fars. El terremoto ha provocado además cortes en las líneas de teléfono y el suministro eléctrico y de Internet en la zona afectada.

El líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei, ha ordenado a las autoridades que “entreguen ayuda a los afectados”, resaltando que todas las capacidades del país deben ser puestas en marcha para evitar un mayor aumento en la cifra de víctimas.

Por su parte, el presidente de Irán, Hasán Rohani, ha hablado por teléfono con Rahmani Fazli, quien le ha puesto al corriente de la situación.

Las autoridades de la provincia de Kermanshá han anunciado tres días de luto a causa del terremoto.

En la parte iraquí se ha informado de al menos seis muertos y 500 heridos en la región del Kurdistán, aunque todo apunta a que la cifra podría aumentar, según ha informado la cadena de televisión kurda Rudaw.

Los daños más graves se han registrado en la localidad de Darbandijan, unos 75 kilómetros al este de Suleimaniya, situada en la región semiautónoma del Kurdistán iraquí. “La situación es muy crítica”, ha resaltado el ministro de Sanidad kurdo, Rekaut Hama Rashid.

En declaraciones a Reuters, Rashid ha indicado que el principal hospital del distrito ha sufrido graves daños y se ha quedado sin suministro eléctrico, por lo que los heridos están siendo trasladados a Suleimaniya.

Irán e Irak están situados sobre varias fallas tectónicas y son relativamente frecuentes los terremotos. El terremoto más grave de los últimos años ha sido el de 2003 en Bam, en el sureste de Irán, que provocó 31.000 muertos.

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