Foto: Reuters

Sierra Leona ha decidido subastar el conocido como Diamante de la Paz, uno de los mayores que existen, para conseguir fondos con los que financiar proyectos de desarrollo en el país africano.

La subasta tendrá lugar el próximo mes de diciembre en Nueva York y hasta entonces se exhibirá en una gira internacional, que ha recalado este miércoles en Israel, para llamar la atención de compradores de todo el mundo.

Será la segunda que organiza el Gobierno sierraleonés deshacerse de esta gran gema de 709 quilates, tras rechazar una oferta de 7,8 millones de dólares en una puja anterior, celebrada en mayo en Freetown.

“Hay una razón por la que Dios ha dado estos diamantes al pueblo más pobre del mundo y ha hecho que la gente más rica los quiera (…) Es para hacer del mundo un lugar mejor”, ha dicho Martin Rapaport, gerente del Grupo Rapaport, un conglomerado de empresas diamantes que se encargará de dirigir la subasta.

El diamante, el 14º del mundo por su tamaño, fue descubierto en marzo en Koryardu por un pastor cristiano que se lo entregó al Gobierno. La mitad del dinero obtenido será invertido en programas de saneamiento de agua, electricidad, sanidad y educación, principalmente, en Koryardu.

Los diamantes contribuyeron a financiar una cruenta guerra civil de diez años que acabó en 2002, lo que hizo que los de origen sierraleonés adquieran fama internacional como ‘diamantes de sangre’.

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