Eduardo Pitt, CC-BY-SA 2.0

El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Sant Antoni (Ibiza) ha dado instrucciones para iniciar los trámites que permitirán la declaración del West End como Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE) tras recibir los resultados de los estudios acústicos realizados el pasado verano.

En esta zona del núcleo urbano se sobrepasaron los niveles máximos de ruido establecidos por ordenanza en cuatro de las cinco estaciones de medición instaladas. Los registros alcanzaron hasta 85,9 decibelios, 20 decibelios por encima de lo permitido. Las mediciones realizadas en 2017 respaldan lo ya detectado en 2016, cuando se realizó un primer estudio para elaborar un mapa de ruido en el que se señalaba cuáles son los principales focos de contaminación acústica del núcleo urbano.

Tras conocer las conclusiones de aquel primer estudio, el Consistorio modificó en febrero la Ordenanza municipal reguladora del ruido y las vibraciones para definir la figura de ZPAE, prevista tanto en la Ley del Ruido 37/2003, como en la Ley 1/2007 contra la Contaminación Acústica de Balears y en la ordenanza municipal. En dicha modificación se incorporó el procedimiento técnico necesario para la declaración de ZPAE siguiendo el ejemplo de otras comunidades autónomas.

Las mediciones llevadas a cabo este verano en dos zonas del casco urbano, en Sa Punta des Molí y West End, han determinado que los valores arrojados en el West son suficientes para proceder a la declaración de Zona de Protección Acústica Especial que, por definición, es aquella en la que se producen unos elevados niveles sonoros debido a la existencia de numerosas actividades recreativas, espectáculos o establecimientos públicos, entre otras cosas.

La declaración de ZPAE irá acompañada de diferentes medidas correctoras destinadas a paliar la saturación existente. Los técnicos municipales estudian ahora las posibles medidas a implementar con el objetivo de que puedan ser aprobadas en los próximos meses.

Una vez que la declaración de ZPAE se haya llevado a cabo, deberán realizarse mediciones anuales para determinar el impacto de las medidas dictadas y cómo evoluciona la zona de protección. Las actuaciones de corrección podrán atenuarse o intensificarse anualmente en función de los datos recogidos.

Una vez aprobada, la ZPAE no podrá levantarse hasta que se alcancen los objetivos de calidad acústica que marca la normativa: 65 dB durante el día y 55 durante la noche. “Todos los estudios realizados a lo largo de los dos últimos años indican que se han sobrepasado los límites. El Consistorio no puede ignorar esa obviedad y, por tanto, tiene que establecer los mecanismos para volver a una situación de normalidad”, ha apuntado el alcalde José Tur.

Por su parte, el responsable de Medio Ambiente, Pablo Valdés, considera que la declaración de ZPAE “puede y debe marcar un punto de inflexión en el municipio”. Para Valdés, Sant Antoni “está apostando por recuperar la convivencia y hacer frente al ruido causante de la despoblación del casco urbano, ligado a las alteraciones del orden público y generador de una percepción del actual modelo turístico como una actividad hostil”.

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