Diferentes dirigentes políticos europeos han expresado su opinón sobre el referéndum convocado por la Generalitat de Cataluña con diversidad de opiniones, aunque la más generalizada es el rechazo a la violencia y el llamamiento al diálogo.

El primer ministro belga, Charles Michel, ha condenado este domingo “todas las formas de violencia” en Cataluña, y ha reclamado “diálogo político” para resolver la situación. “La violencia nunca puede ser la respuesta! Condenamos todas las formas de violencia y reiterar nuestro llamamiento a diálogo político”, ha señalado en su cuenta en Twitter.

El Gobierno británico, por su parte, ha expresado su “respeto a la Constitución y al estado de derecho”. “El referéndum es un asunto del Gobierno y del pueblo español. Queremos que se respete la ley española, la Constitución española y el estado de derecho”, ha afirmado el Ministerio de Asuntos Exteriores en una nota oficial. Además, el Foreign Office ha destacado que “España es un estrecho aliado y un buen amigo cuya fuerza y unidad nos importan”.

Sin embargo, la ministra principal escocesa, la nacionalista Nicola Sturgeon, ha criticado la “vergonzosa” reacción del Gobierno británico. “Un verdadero amigo de España le diría que las acciones de hoy son erróneas y dañinas”, ha afirmado a través de su cuenta en Twitter.

Anteriormente, Sturgeon había instado al Gobierno español a adoptar un “cambio de rumbo” para evitar que alguien resulte “gravemente herido”. “Sin importar nuestra opinión sobre la independencia, todos deberíamos condenar las escenas que se están viendo”, dijo. “Dejad que la gente vote pacíficamente”, pidió.

Sin salir de las islas británicas, el líder del Partido Laborista de Reino Unido, Jeremy Corbyn, ha instado a la primera ministra británica, Theresa May, a pedir directamente al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que ponga fin a la “violencia”. Por su parte, el presidente del partido nacionalista irlandés Sinn Féin ha criticado la “violencia antidemocrática e improductiva” y ha pedido una intervención de las instituciones europeas para forzar al Gobierno a respetar “los derechos de los catalanes”.

Mientras, el ex primer ministro belga y líder de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE) en el Parlamento Europeo, Guy Verhofstadt, ha condenado tanto el referéndum como el “uso desproporcionado de la violencia” por parte de las fuerzas de seguridad, y ha pedido que se busque una solución dialogada.

También ocupa un escaño en la Eurocámara la ecologista Ska Keller, quien ha apuntado que “la Comisión de la UE necesita urgentemente traer a las dos partes a la mesa de negociaciones” en un mensaje en Twitter. “Este es un problema político y necesita ser resuelto políticamente, no por la fuerza policial”, ha argumentado.

La ministra de Asuntos Exteriores serbia, Ivica Dacic, ha destacado que “nuestra posición está clara y es de principios: “España es uno de los mayores amigos de Serbia”. Madrid “está en la misma posición que Serbia en cuanto a la integridad territorial”, ha señalado.

Por otra parte, el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, ha subrayado que “España es una nación amiga, un pueblo orgulloso”. “Espero que la paz civil reine en España”, ha indicado. Desde la oposición, el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, ha argumentado que “la nación no puede ser una camisa de fuerza” y ha lamentado que Cataluña no esté en Venezuela. “España necesita una Asamblea Constituyente”, ha apostillado.

Desde la oficina del presidente de Finlandia, Sauli Niinistö, han indicado que “la situación en #Cataluña parece seria, podría fácilmente desencadenar algo muy difícil. Frenad esta situación. El diálogo debe empezar”, un mensaje muy parecido al del primer ministro de Eslovenia, Miro Cerar: “Estoy preocupado por la situación. Insto al diálogo político, estado de derecho y soluciones pacíficas”.

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