La carretera de Manacor ha sido el escenario de un aparatoso accidente. Un coche que estaba subiendo por el desvío hacia Sant Jordi se ha precipitado a medio camino desde una altura de unos dos o tres metros. El vehículo quedó boca arriba sobre la calzada. Los tres ocupantes, una madre y dos hijos -siete y cinco años- de nacionalidad italiana, han resultado heridos.

Una discusión fue lo que en un principio provocó el accidente hacia las 17:20 en la Ma-15 en sentido hacia Palma. La madre se encontraba muy nerviosa porque estaba llevando a sus hijos a clase de karate y no llegaban a tiempo. Cuando el coche emprendía la subida del desvío de Sant Jordi, perdió el control, se subió al guardarraíl y cayó sobre la carretera de Manacor.

El turismo patinó varios metros y quedó volcado en el carril izquierdo. Todo esto lo vio una mujer que circulaba por la vía y que se paró para llamar a emergencias.

Así, varias ambulancias, los Bomberos de Palma y la Guardia Civil de Tráfico acudieron rápidamente al lugar. En seguida cortaron ese tramo en el que quedó el coche. Desviaron el tráfico por el la rotonda que hay justo arriba, por lo que no hubo problemas mayores en la circulación.

Los efectivos sanitarios atendieron a las tres personas involucradas en el suceso. Fueron trasladados a un centro hospitalario en estado leve.

Por su parte, una brigada de Carreteras del Consell de Mallorca también se presentó en la zona. Había que limpiar la calzada de los restos de líquidos y cristales que habían quedado del incidente.

La Guardia Civil de Tráfico se ha hecho cargo del accidente.

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