La situación en las playas comienza a ser realmente preocupante. Numerosos bañistas ya han mostrado su enfado, sobre todo durante estos últimos días de viento, llegando incluso a recriminar a los socorristas la colocación de la bandera roja y haciendo caso omiso de la prohibición. Ayer, en Ca’n Picafort, uno de ellos, incluso, acabó empujando a uno de los miembros del equipo de salvamento.

El domingo fue un día de avisos y marejada. En Ca’n Picafort ondeaba la bandera roja a causa de las peligrosas corrientes que pueden arrastrar fácilmente a una persona. De hecho no sería el primer incidente trágico del verano. Pero, al parecer, eso a los bañistas no les preocupa. Los socorristas tuvieron que enfrentarse a decenas de personas que pretendían meterse igual en el agua.

El equipo de salvamento trató de hacerles entender que corrían un serio peligro si se metían en el agua pero no conseguían hacerles cambiar de opinión, los socorristas dieron más de 700 avisos preventivos; y tampoco así fue suficiente. De hecho, un grupo de cuatro turistas, de nacionalidad española, mostraron una actitud violenta con los socorristas y uno de ellos propinó un empujón a uno de los miembros del equipo. Debido a la tensión creada, el equipo de Marsave decidió llamar a la Guardia Civil.

Una vez que los agentes llegaron al lugar, el grupo de bañistas rebeldes ya se había retirado pero, desgraciadamente, no fue la única bronca del día. Un niño de siete años estuvo a punto de ser arrastrado por la corriente en la misma zona. El pequeño entró junto a su padre en el agua, precisamente, en la zona señalizada por las peligrosas corrientes. el padre hacía caso omiso a las indicaciones de los socorristas “no pasa nada, sólo nos vamos a mojar”.

El equipo advierte: “Es más peligroso de lo que parece”. De hecho, en un momento dado, el padre ha dejado al niño solo y ya le arrastraba la corriente; aunque los socorristas se dieron cuenta al segundo y le sacaron del agua. Una actitud totalmente heroica del equipo de salvamento aún teniendo que aguantar las críticas y amenazas de los bañistas. Todo ello con un panorama de olas de 2,10 metros y viento de hasta 31 km/h. Y es que, al final, son ellos los que se lanzan al agua, a jugarse la vida, por culpa de la imprudencia de los demás.

Un fallecido y un herido crítico por incumplir la prohibición de la bandera roja en menos de tres días

Un hombre, de nacionalidad danesa y 66 años de edad, falleció el pasado día 7 de agosto tras ingresar en estado grave en el hospital. La víctima fue rescatada por los equipos de emergencia en el tramo de playa que separa Capellans y Es Comú, en Platges de Muro.

La víctima hizo caso omiso de la indicación de bandera roja por corrientes de retorno. A pesar de la advertencia, se metió en el agua y sufrió un ahogamiento. Un socorrista pudo verle a tiempo y se lanzó a su rescate; aunque una vez fuera el hombre sufrió una parada cardíaca, seguramente por el esfuerzo invertido tratando de luchar contra las corrientes.

Se desplazaron al lugar las dos ambulancias ubicadas en la zona, Policía Local y Guardia Civil. El hombre se encontraba en parada y el equipo de socorristas comenzó a realizarle la RCP. Poco después, a su llegada, continuó con la maniobra el equipo médico. Durante más de 50 minutos, socorristas y el equipo de ambulancia, trataron de restablecer el pulso. Tras los esfuerzos, lo recuperaron débilmente y el hombre fue trasladado a un centro médico; donde dos horas después de su llegada, falleció.

Tan sólo tres días después, los equipos de emergencia realizaron un nuevo rescate en el municipio de Santa Margalida. El suceso tuvo lugar en Son Serra de Marina, donde ondeaba la bandera roja por mala mar. Los socorristas advirtieron a una persona en el agua que no lograba salir por su propio pie.

El hombre, de nacionalidad extranjera y unos 70 años de edad, entró en parada cardiorespiratoria y los socorristas comenzaron, con la ayuda de la máquina desfibriladora, la reanimación cardiopulmonar. Tras varios esfuerzos, se logró recuperar el pulso del hombre, que fue trasladado en estado crítico al Hospital de Inca.

Los bañistas ignoran la importancia de las señalizaciones

En la zona donde se produjeron los incidentes, existen varios carteles informativos que explican como sacar a alguien del agua cuando se ve afectado por estas corrientes; ya que es necesario realizar una maniobra específica y se quieren prevenir los accidentes cuando no hay vigilancia en la playa. Aún así, los socorristas ruegan encarecidamente no tomarse a la ligera las recomendaciones de bandera amarilla o roja que se ubican, precisamente, para evitar este tipo de comportamientos que pueden desembocar en tragedia.

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