Foto: Reuters

La Policía de Australia ha afirmado este viernes que el grupo terrorista Estado Islámico estaría detrás del atentado fallido contra un avión de pasajeros de la aerolínea emiratí Etihad Airways en el aeropuerto de Sídney.

Según los primeros resultados de la investigación, un hombre australiano fue enviado por su hermano al aeropuerto con una bomba casera que intentó ocultar haciéndola pasar por un picador de carne tal y como le había indicado un comandante de Estado Islámico.

Las fuerzas de seguridad del estado de Nueva Gales del Sur, en el sureste de Australia, han indicado que los dos hombres detenidos que han sido acusados este jueves de terrorismo también planeaban fabricar un dispositivo para liberar gas venenoso en una zona pública.

El subcomisario de la Policía Federal Michael Phelan ha explicado que los explosivos integrados en la bomba, que según los agentes es “sofisticada”, fueron previamente enviados desde Turquía en el marco de un complot trazado por Estado Islámico para derribar un avión.

El artefacto debía ser detonado a bordo de un vuelo de Etihad Airways el 15 de julio, pero fue detectado por los controles de seguridad del aeropuerto. Phelan ha manifestado que, aparentemente, el pasajero que llevaba la bomba en su equipaje desconocía que el artefacto estuviera allí.

“Se trata de uno de los ataques más sofisticados que he visto en suelo australiano”, ha manifestado Phelan, que ha asegurado que “el explosivo era de gama alta, prácticamente a nivel militar”. “Quiero dejar claro que el artefacto no pasó el control de seguridad, no fue más allá”, ha destacado.

Un tercer hombre, que al igual que los otros dos fue detenido en el marco de las redadas llevadas a cabo el fin de semana por la Policía, permanece bajo custodia policial, mientras que un cuarto fue liberado el martes sin cargos.

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