La indignación de una vecina de Palmanyola ante la nula actuación de la Policía Local en un robo con violencia es máxima. Hasta el punto de denunciar el caso en el Ayuntamiento de Bunyola. Los hechos sucedieron a las 10 de la noche del 25 de junio, cuando la mujer, identificada como F. Q. C., llegó a su casa y se encontró con su marido, quien había sido agredido. Además, había cristales rotos y le habían sustraído dinero y joyas. Al llamar a la policía, el agente le espetó: “Llama al 112”, ya que él había terminado su turno.

¿Qué razón tenía el agente para no atender él mismo este incidente? Que había acabado su turno y que él se encontraba en las dependencias cambiándose de ropa. La llamada fue registrada a las 22:22, aunque él nunca la llegó a anotar en la hoja de ruta, que recoge los servicios de la Policía Local de Bunyola. Tampoco notificó el suceso a sus superiores.

Sin embargo, el artículo 5 de la Ley Orgánica 2/1986, referente a las fuerzas de seguridad, no le ampara. En este, se especifica que los agentes “deberán llevar a cabo sus funciones con total dedicación, debiendo intervenir siempre, en cualquier tiempo y lugar, se hallaren o no de servicio, en defensa de la Ley y de la seguridad ciudadana”. Así pues, la explicación sobre su turno de trabajo no valdría para justificar su actuación.

A los dos días, la mujer registró la denuncia sobre el robo en las dependencias de la Guardia Civil en Marratxí. Unas semanas más tarde, ya a mediados de julio, dejó constancia en el Ayuntamiento de Bunyola de la actuación del policía. Así, expresó también su descontento ante el hecho de que este servicio no continuara durante la noche.

El agente ha recibido la noticia sobre la denuncia este mismo martes. Sin embargo, de momento sigue en su puesto y será el Ayuntamiento el que decidirá qué medidas tomar. Ahora mismo se encuentra investigado por la justicia, pues podría haber cometido un delito de omisión del deber de socorro.

Por otra parte, la víctima aseguró que en ese robo le habían sustraído 700 euros en metálico, dos anillos de oro, una cadena de oro y un juego de pendientes. Además, su marido había sufrido los golpes del ladrón, quien le soltó “te mato, cabrón”. El hombre huyó saltando hacia la casa del vecino y luego, a la calle.

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