El Juzgado de lo Penal número 4 de Palma ha condenado este martes a dos años y medio de prisión y a una multa de 20 euros diarios durante 15 meses a un extrabajador de Grupo Cursach por un delito continuado de obstrucción a la Justicia por amenazas a un testigo protegido del caso.

Asimismo, en la resolución el Juzgado ordena también que se deduzca testimonio contra uno de los testigos que declararon durante el juicio por si puede haber incurrido en un delito de falso testimonio en causa penal.

De este modo, se da la razón al denunciante, quien aseguró durante el juicio que había estado siendo perseguido para que se retractara de todo lo que había dicho sobre la discoteca Tito’s.

Durante el juicio, el ahora condenado en su declaración final defendió ser “inocente” y negó haber “amenazado a nadie” en su vida. “No he hablado con nadie para matarlo ni hacerle ningún mal”, dijo.

Por su parte, el empresario Bartolomé Cursach aseguró que “nadie ha ofrecido dinero” para cambiar la declaración de ningún testigo y negó haberse puesto en contacto con nadie y que no conoce al acusado de haber amenazado al testigo protegido número 29 del ‘caso Cursach’.

En la sentencia se da por probado que el extrabajador acudió en diversas ocasiones al domicilio del testigo protegido con forma de intimidarlo y de atemorizarlo para que cambiara su declaración.

La condena es ligeramente inferior a la solicitada por la Fiscalía, quien pedía para el extrabajador tres años de prisión.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.