Un testigo del juicio a los hermanos Ruiz-Mateos, que tiene lugar en Palma, ha dicho que su padre, José María, le llegó a robar cerca de dos millones de euros en tres ocasiones y que la última vez, después de que ya no le hubiera pagado, se lo volvió a dejar porque le “llamó llorando”.

El testigo, que dejó dinero al padre de los Ruiz-Mateos después de que este no le hubiera pagado un millón de euros por las obras de construcción de la fábrica Dhul en Jaén que no se acabó, ha expresado que se lo volvió a prestar porque le “amenazó” con que si no le daba “más dinero para comprar género e iniciar la actividad, no le podría pagar”.

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“Me amenazó y me dijo que si no le daba, no me podía pagar, que tenía para cobrar un montón de dinero y no me podía pagar”, ha dicho.

“Soy el mayor perjudicado de todos, yo pago a toda la gente, pago al contado (…) y me siento estafado, engañado y arruinado”, ha señalado en respuestas a su abogado defensor.

A preguntas de la representante del Ministerio Fiscal, Ana Lamas, el testigo, representante de la empresa Euromontajes, ha dicho que no conoce a los hijos varones de Ruiz-Mateos, todos investigados en este caso que trata una pregunta estafa relacionada con la venta de dos hoteles.

A esto, una de las acusaciones particulares le ha preguntado que si no conocía a los hermanos Ruiz-Mateos “por qué les ha saludado momentos antes del juicio” y ha respondido: “A mí, si una persona me saluda, yo le saludo, aunque no le conozca”. Además, ha aseverado que los había visto “por la prensa” pero que “no les conocía”.

Euromontajes fue el último tenedor del hotel Beverly Playa en Paguera (Mallorca), y por esto le han preguntado al testigo, administrador único de la empresa, si la hipoteca de este establecimiento, que reconocía una deuda de 20 millones de euros, se hizo a su favor “para proteger el hotel”. Tras esta pregunta, ha dicho que “no, no tiene nada que ver”.

Finalmente, la hipoteca se acabó por rescindir por ser una deuda ficticia o inveraz, según el escrito del Ministerio Fiscal que acusa a los hijos varones de Ruiz-Mateos de no haber pagado el precio acordado, 11,7 millones de euros, por el hotel de Paguera y el Beverly Park en Maspalomas (Gran Canaria). Les pide siete años de cárcel para cada uno.

FALSO TESTIMONIO

También en la sesión de este miércoles, el magistrado Jaime Tártalo, presidente del tribunal ha acusado de falso testimonio a Joaquín Yvancos, uno de los testigos que ha declarado este miércoles en la Audiencia Provincial de Palma.

El juez ha motivado la apertura de una causa por falso testimonio ya que considera que la declaración de Yvancos en distintos momentos del procedimiento “no ha respondido a la verdad” y ha podido motivar en parte que los “hermanos Ruiz-Mateos estén sentados en el banquillo”.

“A EXCEPCIÓN DE RUIZ-MATEOS PADRE, NADIE ME DIO INSTRUCCIONES”

Por otro lado, una testigo ha declarado que ella fue abogada del padre y que “a excepción” de él nadie le dio “instrucciones ni lo hubiera permitido”. Durante su testimonio, ha manifestado que si alguna vez las instrucciones venían por parte de los hijos del empresario ella “era consciente de que las decisiones eran de su padre”.

Por su parte, el fiscal Anticorrupción, Juan Carrau, ha presentado una nueva prueba, una declaración de la testigo ante la Audiencia Nacional en la que hacía referencia a que trabajaba para la “familia Ruiz-Mateos” y no solo para el padre.

A esto, la testigo, que ha declarado en inglés asistida por un traductor, ha manifestado que lo que se le ha presentado no es su declaración sino una traducción y ha pedido ver el original ya que ella en aquella ocasión -2012 desde Ginebra- declaró en francés.

Además, ha dicho que supone que se refería “a una empresa familiar” y en este tipo de empresas, ha añadido, “hay alguien en la cima, que tiene la responsabilidad y da las órdenes y alguien que, algún día, se convertirá en dueño”.

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