Trabajo a contrarreloj. Contra el tiempo, contra la marea y contra la propia cueva; así están trabajando los equipos de emergencia para lograr rescatar al espeleobuceador profesional Xisco Gracia. Desde el pasado sábado por la tarde, el buzo continúa desaparecido en el interior de la cueva de Sa Piqueta- Cala Romántica. Su compañero le dejó en una burbuja de aire y, hasta el momento, no han logrado localizarle de nuevo.

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La cueva presenta numerosas dificultades. Se han realizado ya varias inmersiones sin éxito. Al entrar, el lodo del fondo se mueve y no permite a los profesionales seguir adelante con la inmersión. Incluso, el helicóptero de la Guardia Civil viajó hasta Barcelona para recoger a varios especialistas de espeleo, que se han unido a las tareas de rescate.

Tras numerosos intentos infructuosos, los equipos de emergencia tomaron la decisión de iniciar las perforaciones en la cueva desde el exterior. Se desplazó una máquina compresora para abrir la tierra. De esta forma, se intenta abrir un camino más accesible para que los profesionales puedan entrar en la cavidad y localizar al buceador. La familia de Xisco Gracia recibió ayer apoyo psicológico para sobrellevar la compleja situación, ya que no se sabe aún nada del estado del buceador.

Las perforaciones han durado toda la noche y esta mañana, a primera hora, se ha iniciado una nueva inmersión por parte de los GEAS de la Guardia Civil. Actúan en la zona el Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), Bombers de Mallorca, Policía Nacional, 061, UTC Portocristo y voluntarios de Protección Civil.

El suceso tuvo lugar sobre las 17:15 horas del sábado por la tarde. Los dos buceadores se metieron sobre las 13:00 horas en una cueva de la zona. Cuatro horas después, se perdieron en el interior. Xisco Gracia, se quedó sin aire en la bombona y se refugió en un recoveco grande en el que había una bolsa de aire que le permitía respirar. Allí esperó a su compañero.

El otro buceador, logró localizarle y tras acordar que era necesario pedir ayuda; volvió a dejar a su compañero en la bolsa de aire y trató de salir de la cueva. Sobre las 18:00 horas, el buzo encontró la salida y avisó a varios compañeros. Se formó un grupo de los mejores profesionales de este campo, ya que la mayoría son espeleobuceadores.

Tras varias expediciones, el experimentado buzo, de 54 años de edad, no ha sido aún localizado. Resulta además que el desparecido es uno de los mejores en su campo y que incluso, hace unos meses, él mismo rescató a otro compañero al que le sucedió lo mismo.

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