La Conselleria de Territorio, Energía y Movilidad ha iniciado el proceso para dotar Palma de un nuevo plan de mejora de la calidad del aire, puesto que las última medidas tomadas en la estaciones de control han indicado que aunque no se superan los mínimos de protección de la salud de dióxido de nitrógeno (40 microgramos de NO2 por metro cúbico), se está cerca.

En este sentido, la Conselleria ha señalado que los valores en 2016 se sitaron en los 37 microgramos de media. Por tanto, si bien legalmente no existe la obligación de modificar el plan actual, se ha decidido abordar la elaboración de uno nuevo.

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Así pues, desde el Govern han indicado que el pleno del Ayuntamiento de Palma aprobó el pasado junio instar a la institución autonómica a valorar, conjuntamente con el Consell insular, un nuevo plan. Además, también se han recibido peticiones de algunas entidades sociales.

Por ello, el pasado 8 de febrero, en la Comisión de Seguimiento del Plan de Calidad del Aire, en la que están integradas las tres instituciones, se acordó abrir el proceso para redactar el nuevo plan.

Para abordar este nuevo plan, además de las aportaciones que hagan las tres instituciones, se abrirá un plazo de participación ciudadana para que se puedan presentar propuestas, desde el 12 de abril hasta el 8 de mayo que se puede consultar en www.caib.es/sites/participacio/ca/consulta_pravia_a_lelaboracia_de_normativa/.

LA SITUACIÓN

La principal fuente de contaminantes, ha explicado la Conselleria, es el tráfico, especialmente en Palma, donde hay una mayor concentración de vehículos privados.

En ocasiones, se depende del empuje del viento en general para limpiar el aire, lo que significa que en momentos de menos viento se nota que la contaminación no se disipa.

El año 2006 se superó por primera vez el valor límite anual de protección en la población por la concentración de dióxido de nitrógeno (NO2) en Palma, mientras que el primer plan de este tipo se aprobó en 2008.

En 2010 y 2011, se superó también el valor límite de protección a la salud por este contaminante, razón por la que se elaboró el segundo plan.

A partir de 2012, la concentración media anual de NO2 en la estación de Foners de Palma comenzó a cumplir con el valor límite, si bien este hecho está también promovido por una meteorología favorable y por la coyuntura económica.

En 2015, se produjo un repunte de este contaminante. Puntualmente, en algunas ocasiones puede haberse superado ese límite en algunas zonas, pero a efectos de valorar si se está o no por debajo del límite se tiene en cuenta únicamente la media anual.

Por lo tanto, una vez recibidas las propuestas, se articulará un plan que incluirá medidas que intentarán influir en la reducción del tráfico, principal contaminante. La potenciación del vehículo eléctrico y del transporte público (también con vehículos cada vez menos contaminantes), el impulso de la movilidad no motorizada y los aparcamiento disuasivos, entre otros.

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