Marga Prohens después de la entrevista con Crónica Balear, el sábado en Campos

Si alguien necesita encontrar a Marga Prohens el fin de semana solo tiene que ir a Campos. La portavoz del Grupo Parlamentario Popular acude a su pueblo natal cada fin de semana, entre otras cosas, para mantener los pies en la tierra

¿Por qué se metió en política tan joven?
Fue después de estudiar la carrera de Traducción e Interpretación en Barcelona. Acabé con 21 años y volvía a Campos, mi pueblo. El cambio fue un poco brusco por volver y por tener que buscar trabajo. En ese momento disponía de tiempo libre y tenía inquietudes. Entonces me ofrecieron formar parte de Nuevas Generaciones de Campos y dije que sí, no tan interesada en la política como en poder aportar algo a la juventud de mi pueblo. Me empecé a meter y a los seis meses me proponen ser presidenta de Nuevas Generaciones de Campos y de la mano de Toni Fuster entré en las NNGG de ámbito regional. Y desde entonces ha sido un no parar. De lo que más contenta estoy es que antes de todo hice mi carrera, me formé, busqué trabajo por mí misma y luego me metí en política. Creo que los tiempos, en este sentido, son importantes.

En esa primera etapa ¿cuál era la situación política de Balears?
En Campos gobernaba el PP y en Balears también, gobernaba Jaume Matas. Las primeras elecciones en las que participé más activamente fue cuando perdimos la mayoría absoluta en el 2007.

 ¿Cómo ha sido el cambio de vida que supone iniciar una carrera política y aprender a moverse en ese entorno?
Llevaba muchos años en el partido pero nunca había tenido un cargo institucional hasta la pasada legislatura y a partir de aquí las cosas han pasado muy rápido. Me gusta y creo que en política es importante, saber quemar etapas y aprovechar lo que te ofrece cada una de ellas sin ir demasiado rápido. Es verdad que las oportunidades llegan cuando llegan y hay que cogerlas o rechazarlas. En mi vida personal supuso un cambio importante. Siendo diputada fui madre y me di cuenta de que la conciliación es muy complicada. Esta legislatura siendo portavoz todavía más. El cambio personal lo he notado mucho más esta legislatura que la anterior porque aparte de ser la cara visible de la oposición nuestro grupo es mucho más reducido y la tarea de oposición es más dura y laboriosa que la de apoyo al gobierno. Intento mantener los horarios dentro de lo posible y dedicarle dos horas exclusivas cada tarde a mi hijo, porque luego hay muchas noches que me tengo que ir otra vez. Evidentemente mi pareja colabora muchísimo y también mis padres porque si no sería imposible. Los fines de semana son sagrados, a no ser que estemos en campaña o como ahora en procesos congresuales. Siempre vuelvo aquí (la entrevista se hace el sábado por la mañana en una cafetería de Campos), donde soy la Marga Prohens de toda la vida y esto con mi gente. Al final ellos son los que te dicen la verdad y te hacen estar con los pies en el suelo.

¿Le hacen más la pelota desde que es portavoz?
Tiene sus cosas, positivas y negativas. Han sido dos años muy duros, con el partido tan tocado después de la derrota de 2015. Hemos tenido que corregir cosas que no estaban bien hechas desde la improvisación alguna vez y yo he sido la diana de muchísimas críticas. Hay gente que te apoya mucho en un momento complicado pero también evidentemente recibes muchas críticas al ser la cara visible, pero forma parte del juego y del cargo. A nivel social sí te das cuenta de que la gente te conoce mucho más, algunos te paran por la calle para preguntarte cosas, casi siempre desde el cariño y el respeto.

¿Por qué ha llegado el PP hasta la situación límite que vive ahora?
Siempre lo he dicho, la legislatura pasada se hicieron cosas que quizás estaban bien hechas pero que no se supieron explicar y por eso los resultados de aquel 24 de mayo de 2015.

¿Se los esperaban?
No. Yo sinceramente no me os esperaba tan malos. Pensé que el PP rondaría los 28 diputados, pero nunca los 20, como ahora. Sí que veía, sobre todo en los pueblos y cenando con amigos que comentaban que nos habían votado pero que no iban a volver a hacerlo. Veías un patrón que se iba repitiendo muchísimo y sí estábamos un poco alerta sobre lo que podría pasar. Nunca vi que se iba a repetir la mayoría absoluta pero tampoco me imaginé nunca que sacaríamos 20 diputados. Fue una noche muy dura, una derrota en toda regla y a nadie de los que estábamos allí nos consolaba haber sacado más votos que el resto de partidos. A partir de aquí empezamos a hacer autocrítica como nunca, por los resultados tan malos. Toca hacer un cambio de rumbo y un cambio de caras. Con todo el respeto que merece para mí la figura de José Ramón Bauzá cuando la gente te ha dicho que así no, como partido tienes que intentar buscar otras vías para volver a ser un partido de mayorías.

¿Se sintió utilizada por tener que ser usted la que se partía la cara públicamente cuando todo iba mal?
Entendí que era el papel que me tocaba, siempre he estado a disposición del partido y no es una frase hecha, es la realidad. De mí se podrán criticar muchas cosas pero nunca que no he dado la cara en momentos muy complicados. Cuando teníamos todo lo del TIL, con la gente en la calle, con una huelga brutal en los colegios y una crispación social muy importante, hubo un debate en Diario de Mallorca y me mandaron a mí a dar la cara. Lo hice y me alegré de que confiaran en mí y de poder dar mi explicación sobre lo que estaba pasando.

¿Hay que creer en lo que a uno le toca defender?
Sí, yo necesito creérmelo.

¿Sufrió?
Sí, mucho. Cuando lo del TIL yo tenía un niño de tres meses y lo tuve que dejar muchas noches para ir a explicar el proyecto en los pueblos y en un ambiente personal y de amigos que no entendían lo que estaba pasando. Hay momentos en que te cuesta todo, pero siempre necesito agarrarme a lo que creo. Además, si no, en la cara se me nota. Supongo que a veces he hecho declaraciones de temas en los que no estaba convencida y se me habrá notado seguro, porque me cuesta disimular. En ese momento me agarré a los matices. Por ejemplo explicando lo del TIL me agarré a la necesidad de aprender inglés porque creo que es básico.

¿Qué piensa uno cuando tiene veinte micrófonos delante y tiene que defender algo en lo que no cree?
A toro pasado es fácil criticar, pero creo que estos proyectos tan importantes que tienen que implantarse para quedarse, como son los temas educativos, tenía que haberse aplicado con más calma y a largo plazo. Había que convencer a padres y a profesores de que el inglés es necesario. Creo que ya llegamos tarde, es absurdo que en Baleares en el 2017 estemos hablando de cómo implantar el inglés en los colegios. A veces pienso que tendríamos que estar hablando de cómo implantar el chino, el ruso o el árabe. Pero que lleguemos tarde no tiene que traducirse en que nos precipitemos porque al final un producto muy bueno no se vendió bien. Se necesitaba más presupuesto para formación de profesores a medio y largo plazo. Lo que más me costaba era ver votantes tuyos que decían que se iban a manifestar en contra de eso. Fue un shock.

¿Si en ese momento usted no hubiese sido diputada habría salido a la calle para protestar por lo mismo?
Nunca me lo he planteado pero la verdad es que no lo sé.

¿Cómo entendió la vuelta de Bauzá y la manera en la que lo hizo?
Es verdad que en Génova están preocupados, evidentemente, pero sé que entienden muy bien lo que está pasando aquí. José Ramón dio un paso atrás, bien dado. Si tú realmente quieres al partido y lo pones por delante de las personas había que tomar alguna medida. Bauzá se va, lo cual le honra, y dice que no va a a volver a presentarse, lo dijo delante de la Junta Directiva Regional. Luego pidió un cargo, irse de senador a Madrid y el partido lo acepto. Ahí el Grupo Parlamentario Popular que ahora él critica tanto, es el que le votó para irse de senador. Me parece muy injusto y me duele que nos critique, primero porque las listas, las personas que estamos ahora, las hizo él. Me parece desleal intentar liderar un partido criticando al grupo parlamentario que con veinte diputados, en los años más complicados del PP, estamos dando la cara y ejerciendo una labor de oposición. Hay cosas que no me encajan.

¿Quién sabía que Bauzá iba a presentarse?
No lo sabíamos y nos pilló por sorpresa. Me enteré a última hora de la tarde del día anterior, estaba en una manifestación contra la violencia de género y me dicen que corre el rumor de que Bauzá vuelve. Yo me eché a reír porque no me lo creí. Me lo dijo Sebastià Sagreras y yo le dije que no era verdad, que no lo había entendido. De hecho ocurrió una anécdota curiosa: al principio le digo a Sagreras que yo sí esperaba que en algún momento diera el paso porque claro, si Jaime Martínez estaba imputado esperaba que Jaume Bauçà diera el paso. Yo entendí que era Jaume Bauzà, que era lo lógico. Y Sebastià Sagreras se me quedó mirando y me dijo “no, no lo has entendido, no es Bauçà, es Bauzá”. Yo le dije que era él el que no lo había entendido porque era imposible. Como el tema era tan gordo Sebastià se quedó dudando y cada uno se fue a su casa bien tranquilos. Cuando llegó a casa resulta que me llama una periodista (Nekane Domblás, de Última Hora) y me dice que Bauzá se presenta, a lo que yo le contesto que si ella me llama para que yo le confirme un rumor tan gordo yo le dije que no. Y al cabo de media hora me llama otra vez, yo creo que le había dejado preocupada porque el tema era muy gordo, y me dice que sí, que Bauzá se presenta. Fue una noche surrealista, hasta las 4 de la madrugada me llegaban whatsapp de periodistas para confirmarlo. Sobre las dos de la mañana nos habíamos enterado de que habían enviado una convocatoria de prensa en la sede del partido pero nosotros no sabíamos nada ni habíamos convocado nada. Se hizo todo muy mal. Unas horas antes María Salom había sido nombrada delegada del gobierno y nosotros en el Parlament estábamos haciendo una oposición muy contundente contra el tema de Huertas que ya se empezaba a calentar, lo de Jarabo y la facturación de las productoras vinculadas a él y todo el tema del palacete de Francina Armengol. Era un momento de oposición importante y con el anuncio de Bauzá quedó todo absolutamente tapado. El martes siguiente yo iba a preguntar sobre el piso de Armengol, que son esos momentos en los que respiras y dices “hoy voy a poner el rostro para que me lo partan” y fue todo Bauzá, Bauzá, Bauzá. Personalmente me supo muy mal por el grupo parlamentario el momento que escogió para hacer el anuncio porque se hacía mucho daño a la tarea de oposición. No era el momento.

¿Entonces?
Además es que a última hora hubo una confusión y es que no sabíamos si se presentaba aquí o en Madrid y esto es real, porque en ese momento el único congreso que había convocado era el nacional. Entonces es que no sabíamos a qué se presentaba exactamente ni dónde. Los tiempos se manejaron muy mal, sobre todo por parte de una persona que conoce muy bien el partido, ha sido su presidente, ha dirigido el Govern y es senador. No es un militante de base que no conoce los tiempos.

¿Bauzá hizo el anuncio consciente de los tiempos para romper y dar la campanada?
Sí, porque él no puede alegar desconocimiento.

Todos critican ahora a Bauzá, ¿se atrevieron a hacerlo cuando era president?
Evidentemente hubo gente que no se atrevió, también hay que entenderlo en el contexto. Pero otros sí se las dijeron y no acabaron muy bien, defenestrados o destituidos. Gente muy válida.

¿Puede poner ejemplos?
De los que yo conozco el que siempre le dijo las cosas fue Sebastià Sagreras, siempre. Al final su relación era muy tensa, se resintió mucho. Luego hay muchísimos más, hubo destituciones en el gobierno, algunas por esto mismo. José Ramón, con una mayoría absoluta tan abrumadora de 35 diputados, ejerces el poder de una manera muy absoluta. Es complicado, tienes el poder en el partido y en el gobierno, nadie tose al líder porque esto es así al principio. Luego lo comentábamos mucho entre nosotros, no estaba yendo bien. Pero sí, faltó valentía en ese momento y nos tiene que servir para que nunca más vuelva a ocurrir. En las mayorías absolutas es cuando más se debe dialogar y ceder con el resto y con los de dentro.

¿En qué momento regaló el PP el Govern a la izquierda?
No creo que haya un solo momento. Por ejemplo, los dos primeros años fueron durísimos. Se produjo la tormenta perfecta, la gestión de una situación económica muy difícil que no había ni nóminas para pagar el mes y hubo que adoptar decisiones muy impopulares. Y con el paro tan elevado y unos partidos de izquierda enfrente que siempre han sabido mover muy bien la calle, cosa que en el PP no sabemos tanto, hay que reconocerlo. No había dinero y teníamos que decir no a los que llamaban a la puerta. En los dos últimos años quizás nos faltó no meternos en según qué charcos y valorar más el cambio de ciclo económico que sí habíamos conseguido.

¿Cuáles?
Con la contestación social contra el TIL, por ejemplo, quizá teníamos que sentarnos y mirar cómo encauzarlo de nuevo, empezar de nuevo y no seguir obcecados. Al final todo se centró en el TIL como si fuera la única política que hizo el PP. Y por muy buenas noticias que generaras sobre tendencia económica, el aumento de contratos, el pago a proveedores o la reducción de empresas públicas, el acento estaba en otro sitio. Era muy difícil mover el foco del centro de atención y en el momento en que la izquierda se movilizó tanto y a los tuyos les costaba engancharse se convirtió en la tormenta perfecta para los resultados que tuvimos.

¿Cómo es su relación actual con Bauzá?
Nuestra relación siempre ha sido cordial y siempre he sido sincera y le he dicho las cosas donde tocaba. Después de perder las elecciones había mucha gente pidiendo su dimisión. Un día en una rueda de prensa todos los medios me preguntaron si creía que debía marcharse Bauzá y contesté que nunca iba a pedir la dimisión de un compañero en público. Y no lo hice.

¿Y en privado?
En privado le había dicho lo que yo consideraba que tenía que decirle, ni me fui a tomar cafés ni a dar entrevistas en ese momento. Fui a hablar con él y le dije lo que yo opinaba desde el respeto. Por eso me duelen las declaraciones que hace hacia el grupo parlamentario, porque al final las vocaliza en mí cuando sabe que no son ciertas, como cuando dice que hacemos guiños al nacionalismo.

¿Utiliza al grupo parlamentario para criticarle directamente a usted?
Sí, puede ser. Pero ahora me ha sorprendido que no me haya llamado para decirme que se presentaba. Hemos coincidido en actos y nos hemos saludado, pero no me ha dicho nada. Me habría gustado poderle decir lo que yo creía de esta decisión. No solo yo, el noventa por ciento de consellers, alcaldes, directores generales, diputados, altos cargos, ahora no están con él. Su tiempo político se ha acabado en Baleares. Con el resultado tan contundente de los avales lo que no entiendo es que no sepas perder y que porque tengas tan mal perder tengas que criticar al comité organizador. Hay unas reglas que hemos pactado entre todos y eso es sagrado.

El PP no permite un cara a cara entre Company y Bauzá pero lo que estamos viendo es un cruce de mensajes a través de los medios, ¿no sería mejor un debate?
Se está dañando la imagen del partido. Hay líneas rojas y la candidatura de Bauzá las está cruzando. La comprobación de avales es tan sencillo como contrastarlo con una base de datos, aquí no hay pucherazo posible. No nos carguemos las reglas del juego, los adversarios están fuera del PP. El que crea que están dentro se equivocan.

Martínez-Maíllo en referencia al congreso regional dijo textualmente: “Si esa integración (las dos candidaturas) no se produce al principio se tendrá que producir al final”. ¿Es posible la convivencia después del congreso?
En Génova están al tanto de las líneas rojas que se están cruzando en una de las candidaturas. Cuando llegas a este punto estás dificultando la integración. Ambos candidatos han manifestado su voluntad de integrar el día después del congreso y creo que es real. No habrá ninguna dificultad si se trata de integrar dificultades. Company ya ha dicho que si no gana el congreso no quiere ningún cargo. A mí me gustaría saber si cuando Bauzá habla de integrar habla de eso o está pidiendo un cargo.

¿Compensa la política en la vida?
Personalmente la política de ideas y el debate me gusta mucho. Me compensa ahora ejercer la oposición o en la legislatura pasada apoyar al gobierno. Pero los temas internos no compensan, de verdad. Son tan personales, tan cuerpo a cuerpo, quedas tan expuesto y son muchas las armas que ofreces a los partidos que están enfrente. Y eso a veces me da mucha rabia. Los martes vamos al Parlament a hacer oposición, si llevas una semana dándoles armas piensas “cómo voy a salir de esta”. Espero que pase pronto. Y a nivel personal no te paras mucho a pensarlo porque renuncias a muchas cosas.

¿En lo intelectual ha tenido que renunciar a algún principio?
Cuando formas parte de un partido es una estructura piramidal, a mí nunca se me ha coartado a la hora de exponer mis ideas y mis principios, pero para poder marcar o definir un rumbo tienes que ir subiendo poco a poco. No se puede hacer desde abajo. Muchas veces sí he pensado en que si algún día me dejan a mi decidir… Quién me hubiera dicho cuando empecé que ahora puedo influir en un partido tan importante en Baleares. Hay que ser paciente, a veces la línea recta es más rápida pero no siempre es posible hacerla.

¿Es partidaria de las cuotas y las listas cremallera?
Nunca he sido defensora de las cuotas. En un momento dado sí que sirvieron para dar un toque de atención pero ¿qué pasa si de repente tienes más mujeres válidas que hombres? Esto va a ir así. Siempre se lo he dicho como en broma a mis compañeros, pero creo que las cuotas al final serán para proteger a los hombres porque hay más mujeres universitarias, formadas. Las mujeres jóvenes destacan intelectualmente sobre los chicos jóvenes. Quiero pensar que en un futuro eso se traducirá en un cambio en el ámbito intelectual. Creo que hay que guiarse por las capacidades reales, sin discriminación, y luego mirar si es hombre o mujer. Pero es verdad que a las mujeres nos sigue costando mucho más y muchas veces somos nosotras las que nos ponemos el techo de cristal. Yo he hecho alguna renuncia por ser mujer, voluntariamente.

¿Cuál?
Alguna. Por ser mujer y por tener un hijo pequeño té lo piensas y dices, ahora no. Y un hombre ni se lo hubiera planteado, estoy convencida. Los hombres salen de casa con la bolsa, el maletín o lo que sea. Y nosotras salimos de casa con el bolso lleno de toda la sensación de culpa que tenemos, o que está el niño con fiebre, que hay un festival y me lo voy a perder, o una amiga que no está pasando un buen momento y en vez de estar con ella estoy en una reunión… Y en el bolso metes toda la culpa. Por eso cuando llegas a casa prefieres no pensar si compensa o no. Mi hijo a veces ya me dice que por qué no voy a buscarle al cole. A mi marido estoy convencida de que ningún compañero suyo le ha preguntado nunca que cómo puede con todo. A mis compañeros tampoco se lo preguntan pero a mi sí. A las mujeres políticas se nos sigue juzgando por cómo vamos vestidas, por el pelo…eso es machismo. En las redes sociales he recibido muchísimos comentarios machistas.

¿Porque va conjuntada?
Bueno, porque si estás delgada, si cómo has llegado hasta aquí… Y lo sufres. Nosotras somos las primeras que tenemos que denunciar esa situación pero a la vez muchas veces las mujeres somos crueles entre nosotras mismas. Creo que debemos dejar escoger a cada mujer sus opciones de vida en libertad. Cuando Soraya Sáez de Santamaría o Carme Chacón tenían puestos de mucha responsabilidad estando embarazadas o recién dadas a luz se les criticó duramente. Y muchas de esas críticas las hicieron mujeres. Para mí es tan valido que una persona se coja la baja de maternidad y una excelencia como lo que hice yo, que me cogí cuatro semanas.

¿Cuánto de verdad y cuánto de teatro había en el caso Huertas?
Creo que ha sido la crisis peor gestionada de la historia reciente, entre todos dimos una imagen lamentable. Es verdad que no era nuestro problema. Desde el primer momento dije que nosotros no habíamos creado el problema y que la solución no pasaría por el PP. Cuando se decide expulsar a las bravas a Xelo Huertas sin tener en cuenta que era la presidenta del Parlament, no era tan fácil. No se pensó en aquel momento por parte de los partidos de izquierda y se quiso igualar en caso de Seijas al de Huertas y eran dos casos distintos. Enseguida salió MÉS diciendo que esperaban responsabilidad por parte del PP y eso no me gustó nada. Hablé con ellos y les dije lo que había, que íbamos a adoptar las decisiones que jurídicamente tengamos claro que están bien tomadas.

¿Por qué tardaron tanto en pedir el informe jurídico?
Cuando hubo los primeros rumores de que aquello no tendría que votarse en la Mesa del Parlament nosotros nos asesoramos con distintos juristas, expertos, que decían que la Mesa tenía que votar. Era saber cómo se tenía que aplicar. Entonces decidimos parar y solicitarlo para que fuesen los juristas los que dijeran cómo había que proceder. Tardaron una semana en hacer el informe y el día que nos lo presentaron, a las tres horas votamos a favor. No había ningún pacto con Xelo Huertas para alargar la situación.

No negará que se aprovecharon de la situación para pinchar 
Fueron días muy intensos. Se visualizó el caos y cuando empezaron a vetarse entre ellos a nosotros políticamente nos iba bien, pero no tiene nada que ver con el informe. Y lo pedimos el primer día que hubo Mesa. Además iban apareciendo cosas del reglamento que nunca se habían activado. Es verdad que políticamente lo utilizamos y durante esas semanas se visualizaron las miserias del pacto: MÉS no quería a Vicenç Thomàs, el PSOE no quería a según quién de PODEMOS… Al final ya no sabías quién había vetado a quién. Hubo incluso declaraciones de Pilar Costa (portavoz del Govern) diciendo que Baltasar Picornell no era la persona idónea para el cargo y al final cedieron. Alberto Jarabo se mostró en toda su esencia chantajeando al gobierno cuando dijo que si no era Picornell se rompería el pacto.

PODEMOS y el PP votaron juntos contra el Govern en el arranque de la legislatura, ¿coinciden en muchas cosas?
Volaron con nosotros un mandato parlamentario que no se ha cumplido, la destitución de Juli Fuster (director del IB-Salut y marido de la consellera del ramo, Patricia Gómez). Ganamos la votación y Juli Fuster sigue ahí. No puede ser que un matrimonio gestione desde el salón de su casa el presupuesto más importante de esta comunidad.

¿Que tu pareja ocupe un cargo público te inhabilita si se dedica al mismo sector?
No es ético, es que están en la misma conselleria. Si no se da en la misma conselleria se puede entender, nosotros también hemos tenido casos que han sido criticados, sin estar en el mismo sitio y sin compartir decisiones.

¿Van a pelear para que se cumpla la votación en ese caso concreto?
El martes tenemos otra moción que habla de transparencia y vamos a ver qué vota PODEMOS porque nosotros constatamos que no se ha cumplido el mandato parlamentario que aprobamos PP y PODEMOS a principio de legislatura.

¿Qué percepción política tiene de Armengol?
Que es una luchadora, nadie se lo puede negar. Es muy buena parlamentaria, siempre he dicho que el cuerpo a cuerpo con Francina es el que más me gusta pero el que tienes que prepararte más. No puedes pisar en falso porque enseguida sale, tiene mucha experiencia. Pero así como puedo tener más afinidad con otros políticos socialistas, de MÉS o de PODEMOS, con ella es complicado en el trato político personal. Es dura y tiene un punto siempre de cinismo que me pone nerviosa, cuando cambia la voz y se pone en plan voz del pueblo y de los desvalidos. Si bien todos en un momento dado podemos interpretar y hacer nuestro papel creo que tampoco hay que pasarse. Y lo que más crítico en Francina es la falta de responsabilidad para asumir las cosas. Lleva dos años gobernando y no todo es culpa del chachachá y las circunstancias. Esta semana le pedí por los desahucios, que era una de sus grandes promesas. Y los desahucios siguen ahí. Algo tendrá que ver ella. No es creíble que todo sea culpa de la herencia o de Montoro, en algún momento tendrá que asumir alguna responsabilidad.

¿Por qué no sale adelante la tarifa plana en vuelos interislas?
El jueves hubo un comunicado del Ministerio de Fomento diciendo que ellos siguen trabajando y negociando con el Govern para sacarlo adelante. La voluntad política del gobierno de Rajoy de defender la tarifa plana es total. A nosotros nos hubiera gustado empezar a trabajar en un nuevo REB (Régimen Especial de Baleares), no en una modificación puntual para el tema de tarifa plana. Pero nos sumamos porque es bueno para todos, avancemos. La semana pasada nos sorprendió porque yo no sabía que el tema se había paralizado en la Mesa del Congreso, me enteré cuando lo dijo la presidenta. Hubo un informe negativo por parte del gobierno de España a que esto se pudiera debatir en el Congreso porque hay unos presupuestos prorrogados y no se pueden hacer modificaciones. No es un no del gobierno al REB, es un “ahora no se puede”. Y todos los grupos de aquí lo han entendido. Por otra parte el gobierno de España remitió en enero al Govern un documento con las dudas técnicas del REB y el Govern no ha contestado todavía. La responsabilidad es compartida. En este momento la pelota está en el tejado de Francina Armengol. Y ese documento lo tiene que defender Fomento ante la Comisión Europea, porque sobre el REB la última palabra la tiene Europa.

¿De qué pasta está hecho Rajoy?
De la pasta que necesitaba España en este momento. Rajoy es un tipo muy inteligente, divertido en la distancia corta y engancha. En el momento político que vivíamos, tan de show mediático y de propuestas en escena, Rajoy supo leer muy bien el momento. No será el más simpático ni el que de mejor en televisión, pero sí es el más preparado, el más paciente. Se vio que él no se movía por prisas ni por ansias. Supo estar tranquilo y por eso los españoles le reforzaron el 26 de junio y optaron por la seguridad y la calma.

Hizo chistes en su discurso de investidura sobre los SMS (a Bárcenas: “Luis, sé fuerte”) y dijo que tenía q ponerse con el wasap…cuando aquellos mensajes estuvieron a punto de hacerle caer como presidente del Gobierno
Rajoy dijo, creo que fue con Évole, que se equivocó con el tema de los mensajes. A veces pienso si a mí también me podría pasar algo así, puedo tener un compañero que lo está pasando mal, independientemente de que la Justicia tiene que hacer su papel, y mandarle un mensaje de “cómo estás” y que luego se mal interprete. Todos somos personas.

¿José María Rodríguez sigue siendo influyente en el PP?
Su tiempo ha acabado. Ahora hay una gestora dirigida por Marga Duran pero con una junta territorial de distrito que se hizo en la época de Rodríguez. Después del congreso todo eso cambiará.

¿Cuánto tiempo podrá sostenerse Álvaro Gijón?  

La situación de Álvaro es muy complicada y a nivel personal nos duele a todos. Siempre le he manifestado mi preocupación a nivel personal por cómo lo está llevando, es una situación muy dura. Álvaro está muy convencido de su versión de los hechos y el miércoles irá a declarar después de cuatro meses pidiendo hacerlo voluntariamente. A ver qué dice el juez. Nosotros como partido defenderemos que toda personas es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Y conforme el juez vaya dictando nosotros actuaremos como partido.

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