Foto: LOCKHEED MARTIN

Estados Unidos ha anunciado este lunes el inicio del despliegue del Terminal de Defensa para Zonas de Alta Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés, un avanzado sistema de defensa antimisiles con el que busca, de forma conjunta con Corea del Sur, contrarrestar la amenaza de Corea del Norte.

El Mando del Ejército estadounidense en el Pacífico ha informado este lunes de que la decisión de iniciar ya el establecimiento de este sistema, que ha preocupado a países vecinos como Rusia o China, responde a las “continuadas acciones provocativas de Corea del Norte”, entre ellas el lanzamiento de “múltiples” misiles este mismo lunes.

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Esta actitud “sólo confirma la prudencia de nuestra decisión de desplegar el THAAD en Corea del Sur”, ha señalado el comandante, Harry Harris, en un comunicado.

“Cumpliremos de forma decidida los compromisos de nuestra alianza con Corea del Sur y estaremos preparados para protegernos a nosotros mismos, a la tierra estadounidense y a nuestros aliados”, ha defendido Harris.

En el texto, Washington ha defendido que el programa nuclear y armamentístico de Pyongyang, que recientemente se ha “acelerado”, supone una amenaza a la paz y la seguridad internacional y que está en clara violación con múltiples resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Asimismo, ha insistido en que se trata de una herramienta “estrictamente defensiva” y que no supone “ninguna amenaza a ningún otro país de la región”.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Corea del Sur ha confirmado que se ha iniciado el proceso de despliegue de la unidad de defensa para contrarrestar la creciente amenaza de Corea del Norte.

Seúl ha asegurado que los dos países han hecho grandes esfuerzos para llevar adelante su decisión de desplegar el THAAD y que los primeros componentes del THAAD ya han llegado a la base aérea de Pyeongtaek, ubicada a unos 70 kilómetros al sur de Seúl, según ha informado la agencia surcoreana de noticias Yonhap.

Fuentes del Ejército surcoreano han confirmado, además, que el despliegue del sistema de defensa podría completarse “en uno o dos meses”, por lo que en abril podría estar totalmente establecido.

Las reticencias de China, que teme que los potentes radares del sistema THAAD sean utilizados con fines de espionaje y que su capacidad de intercepción reduzca su poder de disuasión, han sido constantes desde que Seúl y Washington anunciaron su intención de desplegar este sistema.

Pekín ha criticado que el THAAD –un sistema de derribo de misiles balísticos de corto, intermedio y medio alcance a través del impacto directo– tiene un rango que podría ir más allá de la península coreana y que podría alcanzar suelo chino.

Por su parte, las autoridades estadounidenses creen que China, como vecino y principal aliado de Corea del Norte, es el mejor situado para influir en Corea del Norte, aunque algunos analistas consideran que esta capacidad de influencia ha menguado en los últimos años.

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