Laura Camargo en el transcurso de la entrevista con Crónica Balear

Laura Camargo es la portavoz de PODEM en el Parlament balear. Doctora el Lingüística, compagina la actividad política con las clases en la Universitat de les Illes Balears. Forma parte de la corriente de los Anticapitalistas, en sintonía con Miguel Urbán o con Teresa Rodríguez. Aunque abandone la política institucional Camargo seguirá ejerciendo la política porque lo ha mamado, dice, en una familia hiperpolitizada.

Por fin se ha solucionado el tema del Parlament, ¿eran conscientes de la magnitud que iba a alcanzar este caso?
La verdad es que no éramos conscientes de que iba a tardar tanto en cerrarse el proceso pero sí lo éramos de la necesidad de hacerlo bien. El retraso tiene que ver con nuestra apuesta por un proceso garantista en el que supiéramos que finalmente iba a pasar lo que pasó el miércoles, que una jueza no concede unas medidas cautelares para no admitir el reingreso de Huertas en PODEMOS durante el tiempo que dura el otro juicio por el que ella quiere que sea suspendida su expulsión. Esta dilatación temporal redunda en beneficio de la resolución del miércoles. Si se ha hecho todo según Derecho, también es en buena medida porque se ha hecho respetando todos los cauces y los tempos, lentos pero muy garantistas.

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¿Cómo entienden que Huertas quiera volver a PODEMOS cuando está cuestionando que el partido ha perdido los principios con los que nació?
A mí es una de las cosas que más sorpresa me causa en alguien que se ha desmarcado no pocas veces de nuestra línea. Hay una cuestión fundamental en este caso y es el hecho de anteponer lo que se consideran intereses patrimoniales y de grupos, dentro del gran grupo que es PODEMOS. Eso es antitético con lo que PODEMOS ha venido a hacer y choca frontalmente contra nuestra ética.

Todo empezó en Telegram, como lo de Iñigo y Pablo…
(Risas) Lo de nuestros telegrams es un poquito…

¿De telenovela?
Exacto (más risas)

En ese grupo de Telegram había más gente…
Claro, yo misma estaba, era el grupo de la dirección. Lo del no a los Presupuestos si no se renovaba el contrato de Daniel Bachiller se dijo en el grupo de la dirección autonómica. El grupo de Telegram en el que se producen esas afirmaciones reiteradas y reafirmadas una vez que se le pregunta si lo que estaba diciendo era que iba a votar no a los Presupuestos si no se arreglaba lo de Daniel se dijo en el chat de la dirección autonómica.

Inicialmente hubo diputados y personas con peso dentro del partido que apoyaron la premisa de Huertas
No de esa manera, en absoluto. Si me pregunta implícitamente por el caso de Balti (Baltasar Picornell, actual president del Parlament), en su caso lo supeditaba a una decisión colectiva. Por otro lado Balti dijo una cosa que a mí no me pareció especialmente grave. La Asamblea Ciudadana es nuestro máximo órgano y en un momento dado se planteó la posibilidad de hacer una consulta telemática para ver si la gente de PODEMOS estaba de acuerdo en dar la aprobación a los Presupuestos 2017. Y Xelo Huertas llegó a decir que ni diciéndolo la Asamblea Ciudadana iba a dar apoyo a los Presupuestos. Ella estaba planteándose desobedecer a la gente que conforma PODEMOS en sus bases. Ahí ya te estás saltando todos los resortes del respeto por la democracia, por tu organización y por tus bases.

En ese momento se filtraron unas grabaciones de hacía meses, ¿con qué interés?
Es claro, hay unas grabaciones en poder de una persona o de un grupo de personas y de repente, después de mucho tiempo, deciden soltar la grabación y ponerla en conocimiento de un medio de comunicación para que se haga pública. Evidentemente nadie da pasos de este tipo sin buscar un objetivo. Y sin duda alguna el objetivo era debilitar a la dirección balear y desautorizar a la Comisión de Garantías. Lo ví clarísimo.

¿Qué pasa por la cabeza de la gente que hace eso?
No lo sé, pero a mí me parece muy poco representativo de lo que hemos venido a hacer aquí. Particularmente me está sorprendiendo el nivel de guerra sucia en algunas personas, por suerte no en la mayoría. No me lo esperaba porque cuando vienes a construir de cero y a levantar un edificio que no tiene nada que ver con las otras formaciones políticas de lo viejo, lo que no te esperas es tener termitas dentro que quieran destruir el edificio desde dentro. Dinamitar el fuerte desde dentro es algo que yo no me esperaba que pasara en PODEMOS.

¿Cuál es el filtro que pasa una persona que quiera unirse al partido para obtener el sí de la dirección?
Cuando nacimos una de las señas de identidad de PODEMOS fue esta fase de desborde, hablo de antes de las elecciones europeas y de después. No éramos capaces de absorber a toda la gente que se acercaba al proyecto porque venían centenares. Cuando solo había un círculo las asambleas de PODEMOS eran de más de cien personas. En ese momento de desborde participativo, que es una de las cosas más hermosas que nos han pasado, era muy difícil poner puertas y además no queríamos hacerlo y estoy orgullosa de esa fase. Lo que sucede es que hay un momento en el que un proyecto tan joven tiene que saber delimitar sus estrategias, sus líneas y sus códigos éticos. Ahí los cargos públicos hemos tenido que firmar unos compromisos de carácter ético. Por otro lado están las líneas políticas y en el proceso de conformación ha habido un proceso de definición o redefinición sobre las líneas maestras del proyecto. Esto ahora sigue y lo que hay es una demarcación clara a partir de la victoria de los documentos de Pablo Iglesias. En esa entrada masiva es cierto que entró gente que quizá no había entendido exactamente qué significaba hacer política de otra manera. Yo considero que PODEMOS no solamente ha llegado para poner gente normal en las instituciones.

¿Se han difuminado o han variado los objetivos con los que nació PODEMOS?
No, no, no. Creo que se han ido definiendo y que ahora, después del debate encarnizado que ha habido, está bien que hayamos cerrado una fase. Mucha gente fuera nos ha mirado con escepticismo y se ha podido sentir mal con razón. La gente no esperaba que una organización como la nuestra se dedicara a mirarse el ombligo y a las luchas intestinas. La gente espera que luchemos por ella, no que lo hagamos entre nosotros.

Han dado la imagen de lo que ustedes llaman partido viejo, ¿se les ha ido de las manos?
Soy anticapitalista desde hace muchos años y pertenezco a esa corriente en el partido. Hemos impugnado desde el primer momento esta forma de hacer política. Hay algo que nace en Vistalegre I y es un proyecto que se enlaza con cierta dinámica de la competición y la lógica del enemigo interno, que en aquel momento éramos la gente de Anticapitalistas. Y después nosotros hemos sabido mantener algo muy importante en política, que son las lealtades en minoría. Si hubiéramos sabido mantener este debate de ideas tan apasionante, sosegado, calmado y a la altura de lo que la gente esperaba entre las tres formas de entender PODEMOS yo creo que hubiera sido riquísimo. El problema es que al final se acaba polarizando entre dos personas, no dos proyectos, sino dos personas, Pablo e Íñigo, y eso llega a unos límites que desde fuera no se entiende.

¿Ha sido por no saber mantener el debate de ideas o por luchar por el poder?
Creo que Iñigo y la gente de “Recuperar la ilusión” es totalmente necesaria en PODEMOS. Él, particularmente, porque considero que es una persona brillante y porque ha aportado elementos sobre cómo enfocar esta manera de hacer política de discurso central. Sin embargo también creo que tienen que hacer alguna revisión sobre las ideas de apostarlo todo a ganar. Han abusado tanto de la palabra ganador que cuando en dos contiendas fundamentales como Madrid y la Estatal pierdes, eso hay que revisarlo. Creo que no han podido conectar con que PODEMOS sigue teniendo una base popular muy fuerte, de la gente de abajo que a lo mejor no se ha identificado tanto con la mercadotecnia o el marketing. Cifrarlo todo a eso es totalmente insuficiente. No puedes renegar tanto de lo que se consigue ahí fuera, de lo que la gente ha conseguido durante décadas de lucha porque nada de lo que se ha obtenido son regalos. La gente obtiene lo que tiene a base de peleas, a base de lucha y de conquistas. Despreciar esa parte de la dialéctica de las luchas por abajo y cifrarlo todo a lo que ocurre en las instituciones y a lo que ocurre en las redes sociales y en el debate discursivo desgajándolo de la realidad social finalmente te lleva a perder. Las instituciones son el lugar al que llega por último lugar el cambio, siempre se producen antes fuera que dentro de la institución. Por ejemplo, aquí el PP antes de las elecciones había perdido porque había habido una marea verde que había dicho no a esas políticas. Después llegan las elecciones y efectivamente se ve cómo el PP ya no revalida su mayoría absoluta. La hegemonía la pierde antes, fuera, y no en el Parlamento. Había gente del PP en esas manifestaciones diciendo hasta aquí podíamos llegar. Es solo un ejemplo como la marea blanca en Madrid. En las instituciones se recoge lo que ya es hegemónico ahí fuera.

¿Dónde se pone la balanza para equilibrar lo de fuera y lo de dentro?
Es un falso dilema, no hay un dilema entre o la calle o las instituciones. Es una tensión dialéctica y creativa. Cuando hablamos de la calle parece que hablamos de una imagen épica de la gente con las pancartas o tomando la Bastilla. No es eso, también se ha querido caricaturizar por parte de algunos compañeros y no me gusta. Estar en la calle significa también construir tejido social, no sólo la lógica de ir acompañando las movilizaciones y de saber darles altavoz en ese lugar privilegiado que es la institución. Nunca ha habido altavoces tan buenos como los de PODEMOS. Es una oportunidad de oro para poder llevar esas demandas a un lugar en el que normalmente había habido mucha opacidad. Crear tejido social y movimiento popular para mí significa saber construir en los barrios asociaciones de vecinos, de mujeres, de jóvenes. Que la gente sea muy consciente de que autoorganizarse es fundamental para poder transformar. Si tú no haces política la hacen por ti. Como ejemplo, el tema de las camareras de piso, que fueron las protagonistas por un día. Su imagen, su demanda y sus problemas se llevaron al Parlament y hubo una unanimidad sorprendente, pero nunca antes ningún grupo había llevado a las camareras a tener la palabra. Eso también es compatibilizar lo que pasa fuera con lo que ocurre dentro.

Usted dijo textualmente: “No queremos más turistas en Baleares en invierno porque los trabajadores, después de ocho meses de trabajo, están reventados”. ¿Por qué salió sólo eso y no el resto?
Pasado el momento de shock que me produjo tener mi tuiter invadido por las huestes de Ciudadanos y los seguidores de Toni Cantó lo evalué en clave positiva. La imagen con esa frase la saca la revista Preferente, que es la revista de los grandes hoteleros de estas islas. No es una campaña contra Laura Camargo, es un ataque contra PODEMOS lanzado por las grandes cadenas hoteleras que están detrás de la publicación de la revista, recogida y amplificada por tierra, mar y aire por Toni Cantó, por Rivera y por el Partido Popular del Ayuntamiento de Palma, que son los primeros que lo difunden. Y me doy cuenta de que ahí hay algo interesante cocinándose. Esa frase descontextualizada tiene un trasfondo ideológico fundamental, la alianza de los grandes hoteleros con los partidos neoliberales, PP y Ciudadanos. Para meter a la triple alianza me falta el PSOE, pero es cierto que en esto el PSOE ha hecho más fairplay (juego limpio) y no se ha metido en campaña tan sucia.

La idea clara es la de impedir nuestra apuesta, desgraciadamente todavía no recogida por el gobierno, de que en estas islas se apueste por un cambio de modelo productivo. Es una campaña para que ellos puedan seguir manteniendo récords de beneficios mientras aquí, según datos de la Agencia Tributaria de la semana pasada, la mitad de la población está en salarios por debajo de mil euros. Mientras, los beneficios de las grandes cadenas hoteleras que publica la revista Preferente están siendo de récord. Esto se llama reparto injusto de la riqueza. La campaña está dirigida para que PODEMOS no siga apostando porque la economía se diversifique y deje todo de depender de que aquí haya un monocultivo turístico y solo sean las grandes cadenas las que acaben obteniendo beneficios.

Es falso que se reparta la riqueza, ellos quieren seguir así a costa de tener a la mitad de la población de Baleares cobrando menos de mil euros y trabajando en jornadas laborales que, sinceramente, esa frase es literal dicha por trabajadores. A pesar de que es cierto que este gobierno está haciendo cosas interesantes para paliar la precariedad y la explotación, no está dispuesto a invertir en cambio de modelo productivo.

¿Por qué?
Porque se considera que es el momento de hacer caja en el sentido de que sabemos que esto se va a acabar. Hay una coyuntura en los países que son competidores directos. Y en lugar de hacer un pensamiento a medio y largo plazo desarrollan lógicas políticas cortoplacistas.

¿La ecotasa se implantó aprovechando ese récord?
No, la ecotasa nunca puede ir unida al pico turístico. Tiene que ir ligada al hecho de que estamos en unas islas limitadas, con una presión turística y un modelo masificado brutal que se tiene que regular de alguna manera y tiene que poder revertir en las arcas y en la protección del medioambiente. Desde mi punto de vista la ecotasa tiene que durar para siempre.

¿El Impuesto Turístico aumentará la calidad por el efecto disuasorio que pueda tener?
En absoluto es un efecto disuasorio y se ha demostrado. Es más, otra vez vuelven a hacer las previsiones de los que nos espera esta temporada y otra vez estamos en récord. Toda esa campaña que también se lanzó por parte de determinados grupos, se agitó el espantajo del efecto disuasorio de la ecotasa y se demostró falso. Para empezar porque es bajísima, si vas a Roma son seis euros al día, si no recuerdo mal y en otras ciudades ronda los tres o cuatro euros.

¿Cuál es el modelo turístico más acertado?
Las cosas están yendo especialmente bien para unos pocos pero no para la mayoría porque no se está produciendo un reparto equitativo y proporcional de la riqueza con lo que estamos recibiendo aquí. ¿Cómo es posible que estemos en un paraíso de récord turístico y los salarios son más bajos que el el resto de España? Los trabajos siguen siendo precarios. En un momento en el que hay esta sensación de bonanza lo que hay que hacer es cultivar para el futuro, para cuando esto baje. Y que la economía deje de depender en un 90% del PIB del monocultivo turístico. Cuando la burbuja turística pinche a ver qué hacemos para poder garantizar trabajos de calidad y no precarios y mal pagados a toda la gente que ahora depende exclusivamente del turismo.

Hay empresarios que aluden a la falta de especialización, por ejemplo en la hostelería, como justificación de los sueldos bajos
No se debe entender en ningún momento la idea de que estamos contra el turismo, que tiene que ser una parte muy importante de la economía pero no el 90% del Producto Interior Bruto. Nosotros, por ejemplo, presentamos una enmienda para destinar tres millones que se ponían en la cesta de promoción turística, a I+D+I. Vivimos en un marco de turismo masivo y presión humana en nuestras islas y estamos poniendo más de 9 millones de euros en promocionarlas todavía más. Si cogiésemos solo una tercera parte, que era lo que proponíamos, para trasvasar dinero al cambio de modelo para ponerlo al servicio de la investigación, de la innovación y del desarrollo generaría un tipo de empleo que después tiene mejor retorno a las arcas autonómicas. Desde el punto de vista salarial lo que ingresa una persona que se dedica a los sectores de alto valor competitivo y estratégico, como los salarios son más altos tienen unas cotizaciones también más altas y revierten en las arcas. Es una estrategia win-win (ganar-ganar). Y además estás generando conocimiento y transformación.

¿Y sobre la especialización?
Tiene que ver con una dinámica de espiral, es una pescadilla que se muerde la cola y de la que como no se rompa por algún lado va a ser muy difícil salir. Si tú no promocionas un tipo de mercado laboral diferente la gente no se siente atraída a mejorar su formación para poder acceder él. O este gobierno, que tiene la oportunidad y que cuenta con nuestro apoyo, se lo plantea en serio o cuando se pinche la burbuja nos podemos pegar un buen batacazo.

Ustedes apoyan al Govern pero ellos les dan mucha caña. ¿Por qué?
Me consta. Pero cuando firmamos los Acords Pel Canvi ya sabían que nosotros íbamos a estar fuera y lo aceptaron. Es cierto que en algunos momentos han insistido, ahora ya no, para que entráramos con ellos a gobernar pero es algo que ya está asumido. El problema tiene que ver con la diferencia en el enfoque del tipo de política que se tiene que hacer. No han encontrado socios conniventes con las políticas que desarrolla desde su área, por ejemplo, Biel Barceló. Justo I+D+I está también bajo su conselleria y hay muchas cuestiones en las que no estamos de acuerdo. Con el tema de la ecotasa tuvimos nuestras tensiones. Quizá esperaban encontrar un socio externo complaciente y que no fuera beligerante con los desvíos que se producen en algunas situaciones, normas o leyes que se van dando dentro del parlamento y con las que no tenemos porqué estar de acuerdo de entrada. Al margen de la inexperiencia que pueda achacar Biel Barceló, le gustaría que fuéramos más complacientes con sus políticas, pero PODEMOS está aquí para plantear alternativas incluso a las propuestas del gobierno en el sentido de que pueden ser mejoradas. Cuando hemos intervenido en leyes hemos contribuido en su mejora.

¿Qué ganaba PODEMOS cuando se planteó dar apoyo externo al Govern?
Nuestra Asamblea Ciudadana votó sí los Acuerdos pero votó quedarnos fuera. Yo misma estaba de acuerdo y promoví esta estrategia porque considero que en una correlación desfavorable de fuerzas entrar a gobernar con el Partido Socialista puede llevar a situaciones complejas. Por ejemplo, ahora el PSOE se ha abstenido en la derogación de la Ley Montoro y en Europa ha votado sí al CETA (el Acuerdo Económico y Comercio Global con Canadá). Son dos ejemplos claros de que en dos momentos de tensión el PSOE es incapaz de dar un golpe en la mesa.

Aquí es cierto que el PSIB mantuvo una postura coherente con el “No es no”, aunque tampoco sé muy bien qué habría hecho el PSIB en lo de Montoro y el CETA, y por eso se lo vamos a preguntar el martes en el pleno. El PSOE demuestra a menudo lo que es, ahí hay un riesgo y es eso de bailar con el diablo. Cuando bailas con él tienes muy pocas posibilidades de conseguir que el diablo piense como tú. Pero el diablo tiene muchas posibilidades de conseguir que tú pienses como él.

¿El diablo es el PSOE?
No, es una metáfora. En una situación en la que tú no has conseguido una mayoría suficiente y estás por debajo, hay riesgos de que finalmente quienes más conocen cómo funciona, éstos de la experiencia, acaben llevándote a ti donde ellos consideran que hay que ir. Y esa situación, si se hubiera producido aquí, para nosotras hubiera sido difícil de explicar. Se ha producido en los Consells y hay tensiones que tienen que ver con esto. No digo que vaya mal, pero hay tensiones con PSOE queriendo estirar para un lado y PODEMOS intenta no moverse hacia allá. Al final muchas veces no se puede vencer esa resistencia y en esos pactos en minoría con el PSOE creo que hay que tener mucho cuidado.

¿Considera despectivo que se aluda a la inexperiencia de PODEMOS para desprestigiar su proyecto?
Si en lugar de ser despectivo fuera descriptivo yo no podría más que darles la razón porque es la primera vez en la vida que pisamos una institución. PODEMOS también viene para impugnar esa idea de que la política tiene que ser hecha por profesionales, gente que lleva veinte o treinta años. ¿Cuántos años llevan la presidenta y el vicepresidente del Govern ejerciendo cargos? La política no es para vivir de ella. Entiendo que intentan despreciar nuestra falta de experiencia pero en la vida política de este país se ha demostrado que la experiencia para muchos políticos era tenerla en meter la mano en el cajón, en puertas giratorias, en prometer una cosa y hacer la contraria, en corrupción y en golferío. No estoy hablando en este caso de los dos que he mencionado. Si se nos denosta por falta de experiencia lo que estarían haciendo es estar en contra de la idea de que haya una renovación en la vida política de este país.

Habla con reservas de los profesionales de la política. Cuando PODEMOS lleve quince años en política, ¿será también un partido viejo?
No, no. Nosotras tenemos palancas y mecanismos para evitar justo que los políticos se perpetúen. PODEMOS puede tener quince años como partido pero no habrá nadie, nadie, que pueda estar quince años en una misma posición porque tenemos limitación de mandatos a ocho años ampliables a doce en casos excepcionales y con una justificación. También tenemos limitación de salarios, de poderes, etc.

Usted, entonces, podría estar un máximo de doce años como portavoz de PODEM en el Parlament
Si me dicen que como portavoz del grupo parlamentario de PODEM voy a estar ocho años me tiro por la ventana ahora mismo, me da algo, ay Dios mío qué sufrimiento (RISAS). Vamos a ver, no voy a estar doce años de ninguna de las maneras.

Pero cuando uno va a arreglar el baño de casa quiere que las baldosas se las ponga el mejor, un experto
Eso es una asunción de que la gente se tiene que profesionalizar en algo que tiene que ser más plebeyo. La política plebeya tiene que ver con eso, con que tú no te puedes acostumbrar a pisar moqueta y no te puedes dejar atrapar por ese síndrome. La moqueta tiene una electricidad estática que te puede atraer y lo peor, que te puede transformar. Cuando hablaba de bailar con el diablo me refería más bien a estar en ese ámbito en el que de alguna manera sientes que estás al margen de lo que pasa en la vida cotidiana. Si pasas mucho viviendo de ser parlamentario o de ocupar cargos públicos puedes acabar trasformando tu manera de pensar.

¿La política cambia a las personas?
La política no, la política institucional sí. Yo soy política desde que tenía 12 años, en mi barrio hacíamos asambleas y cosas de estas. La vida institucional te puede cambiar porque es un ámbito muy alejado de la vida de la gente normal, de la gente corriente. Es mucha burocracia, con muchos trámites, los debates se tienen que dar en un determinado formato y hay un encorsetamiento. Se forma esa sensación de que como ya estás aquí dentro ya perteneces un poco a este club especial y te pueden comer la cabeza en algún momento y hacerte pensar que eres diferente. Algo del tipo “los tuyos son un poco zarrapastrosos pero yo sé que tú eres más lista y estos otros no se enteran mucho”.

Todo eso puede producir un acercamiento a gente con la que jamás te habrías planteado compartir nada. Hay un poco sensación de club. Desde PODEMOS creo que hemos tenido la habilidad de no caer en esa trampa, espero que así sea. También te reúnes con determinado tipo de gente. Por ejemplo con la CAEB, que no trata igual a una persona de la calle que a una persona que es parlamentaria y que ya tiene cierto estatus. Ahí tenemos que tener cuidado para seguir sabiendo quiénes somos y no perder nuestra identidad.

Si gobierna PODEMOS, ¿subirán los impuestos, nacionalizarán las empresas y expropiarán las casas vacías o las segundas viviendas?
La opinión pública y la opinión publicada muchas veces están entrelazadas. Cuando hay una campaña furibunda por parte del PP para decir que PODEMOS quita las casas y se come a los niños evidentemente al final revierte en que haya un temor a que PODEMOS gobierne y haga políticas de este tipo. Eso de quitar las casas creo que es una de las campañas más exitosas del PP y de los medios que se hacen eco de lo que el Partido Popular quiere que sea opinión pública.  Venezuela y lo de las casas. Fue una barbaridad, son campañas de agitprop (agitación y propaganda) de la derecha de este país para fulminar cualquier posibilidad de cambio y de cosas que son de sentido común, como que en invierno la gente no pase frío.

La socialización de los sectores estratégicos tiene que ver con cuestiones de sentido común. PODEMOS nació por razones como que la gente se muere de frío en invierno porque la pobreza energética te lleva a encender velas y si se incendia te mata. Es un caso extremo pero existe. Hay que poner soluciones, se pueden buscar en el bono social y con planes de transición energética. Pero también se pueden buscar planteando que en invierno, si las grandes eléctricas estuvieran en manos del Estado, nadie pasaría frío porque el suministro eléctrico básico para todas las familias independientemente de su nivel de renta quedaría garantizado. Es tan de sentido común que el hecho de que el PP le de la vuelta diciendo que vienen los de los soviets a imponer el comunismo claramente obedece a que los intereses son muy semejantes. No es solo que Felipe González acabe de consejero en Gas Natural o que la mitad del PP luego esté en comités de este tipo, es algo así como no me toques lo mío y voy a ver qué hago para desprestigiarte y que la gente te tenga miedo.

¿No es positivo para ustedes que el Gobierno (estatal) les considere oposición?
Que el PP nos considere oposición me parece menos importante que el hecho de que la gente fuera nos considere la oposición al Partido Popular. Es fundamental que la gente entienda que la gran coalición en la sombra funciona de facto, no sólo PP y Ciudadanos, también el Partido Socialista está en esa triple alianza. Ahí el PSOE, que supuestamente tendría que dar esa imagen de oposición, no puede hacerlo porque en cuestiones económicas, en lo que afecta a la vida de la gente en mayor medida, van en la misma dirección. Lo importante es que la gente perciba que PODEMOS es la oposición al PP porque hoy es la alternativa.

¿Qué significa ser anticapitalista en el mundo globalizado?
En un mundo globalizado y de siglos de capitalismo triunfante. Eso es como el patriarcado, que nos recorre. Hay una cuestión que pocas veces se dice y es que el capitalismo es incompatible con la Democracia. La lógica del máximo beneficio de unos pocos por encima de los Derechos Humanos es algo que el capitalismo nos ha demostrado claramente cómo es capaz de ejercer. El hecho de que una vida sostenible es incompatible con el capitalismo porque el planeta no aguanta el nivel de consumo, depredación y maltrato al cual el sistema capitalista lo está sometiendo. El planeta está en una situación límite.

No es apocalipsis, es que lo dices expertos neoliberales, lo dice Susan George, Noam Chomsky, lo dice incluso la gente de Palma 21, que es Jaume Garau del Partido Socialista. Ellos no ponen en tela de juicio el capitalismo en su marco general pero dicen que el modelo que estamos siguiendo nos conduce a que la ciudad pueda colapsar.

¿Se puede no ser capitalista, en la vida real, al margen del pensamiento político?
Claro, construir alternativas ecosocialistas. Mira Grecia, de repente dijeron que había que plantar cara a esta gente que les quería hundir económicamente y someterles al memorándum de la Troika. Plantean un referéndum, la gente lo vota, ganan y finalmente no pueden hacerlo. Un país pequeño no puede llevarlo a cabo y Tsipras al final acata las decisiones del Eurogrupo, que es la institución más antidemocrática que existe en Europa porque nadie la ha elegido ni tiene reglamentos. Tsipras podría haber buscado un plan B. Yo en eso estoy con Varoufakis. Pero Grecia sola no podía. Hay planes encima de la mesa, hay alternativas y es posible salir de esta situación.

¿No asumió la presidencia del Parlament para no perder su sueldo en la Universidad?
Yo no tengo dos sueldos, cobro lo que cobra todo el mundo. Tengo tres salarios mínimos interprofesionales. Cobro 650 euros al mes de mi jornada a tiempo parcial en la universidad y a eso se me suma lo que cobro de dietas del Parlament, porque no tengo salario de parlamentaria. Todo lo que excede de mis dietas y de mis 650 euros de la universidad va para el partido. Las dietas dependen de cada mes, se llama dieta globalizada, por ejemplo en agosto cobro cero de dieta porque no hay actividad parlamentaria. En julio cobro 300 y pico euros y se me tiene que compensar hasta ganar tres SMI. Hay meses que cobro dos mil y pico de dietas más 650 de la UIB. Todo lo que sea más de 1.945 euros es para el partido. Trabajo el doble y cobro lo mismo. Ha habido meses que hasta que PODEMOS me ha transferido el dinero he tenido en mi cuenta 800 euros. Segundo, yo podría haber sido presidenta del Parlament a tiempo parcial porque Pere Rotger también lo fue como alcalde de Inca que era. Está todo en nuestra web de Transparencia.

En PODEMOS entró una persona que había pertenecido al Partido Socialista (Xelo Huertas), ¿habrían dejado entrar a alguien que hubiese pertenecido al PP?
En PODEMOS ha entrado gente votante, en alguna ocasión del PP, pero creo que militantes no, que yo conozca. Aquí en Baleares nos conocemos casi todos, es más o menos sencillo saberlo. Pero en PODEMOS no se pedía carné a nadie.

¿Por qué Jarabo sacó a relucir que Baltasar Picornell era carpintero metálico?
Porque lo es.

Y le supo dar la vuelta para que pareciese que no lo querían por una cuestión clasista. La estrategia les salió muy bien, pero ¿por qué lo hicieron?
Porque había que poner en valor que una persona puede ocupar la presidencia del Parlament independientemente de su formación. De todas formas, como se creó tanto revuelo, yo escuché las declaraciones de Alberto y eso nunca se dijo así. Lo que se dijo fue “hemos tenido la sensación de que quizá no lo quieran por ser carpintero metálico”. Ahí hay una implicatura fuerte y lo que se ponía en tela de juicio es que no hace falta tener una formación superior para acceder a la presidencia del Parlament.

Francina Armengol hizo un reconocimiento implícito de la confianza absoluta que tenía en Picornell. ¿Les costó mucho que la presidenta dijera esas palabras?
No, la verdad es que no. Hay un momento en el que creo que se ve que PODEMOS ha hecho una apuesta y se empieza a entender el planteamiento de que no hay ese peligro o esa desconfianza que podía generar Balti. Una negociación también es eso, todas las partes ceden un poco para llegar a un acuerdo y ahí se ve que hay un momento de aceptación. Creo que Francina lo hace porque ella es una de las primerísimas personas que tenía muchas ganas de que esto se cerrara.

Es la presidenta, le afecta directamente…
Claro, claro. Además creo que en un momento dado dijo que ciertamente lo de Balti no tiene por qué salir mal.

A Picornell se le relacionaba con el grupo de Xelo Huertas y también con Aitor Morrás
Bueno, ¿pero eso qué significa? Aquí lo de las relaciones personales supongo que no tiene por qué influir.

Daba la sensación de que Picornell se acercaba a la posición de Huertas en sus críticas a la dirección del partido. Cuando saltó el caso Huertas Seijas, Morrás y Picornell entraron con ella al Parlament. Esa foto nunca se volvió a repetir.
No hay por qué negar que tenían una relación personal en la que a lo mejor se tejía ese aspecto de la confianza personal y creo que eso no hay que mezclarlo con las cuestiones de lo político.

La relación que se hacía de ellos era política, no personal
Claro, asociación política porque son de PODEMOS.

¿Entonces por qué no volvieron a aparecer juntos en ninguna foto?
No lo sé, eso lo podrán comentar ellos. De hecho ellos vieron que esa foto daba lugar a toda una serie de interpretaciones y quedaron diciendo que cómo era posible que por entrar juntos se les cargara el mochuelo de que les estaban dando cobertura. Quizá, sencillamente, porque consideraron que esa foto no reflejaba que ellos estaban de acuerdo con el procedimiento.

¿No supieron medir el impacto?
Nunca pensaron que por entrar juntos la foto iba a ser utilizada de esa manera. Podía llamar la atención en el contexto pero ellos no fueron conscientes de que iba a generar ese nivel de implicaciones a posteriori.

¿Le duelen las críticas internas?
Me joroba que haya gente que se dedique a destruir desde dentro.

Ya es oficial que Errejón abandona la portavocía del Grupo Parlamentario de PODEMOS en el Congreso de los Diputados. ¿Le ha castigado Pablo Iglesias?
No, creo que es una forma de reflejar el resultado de la Asamblea Ciudadana. Pero por otra parte creo que se le podría haber mantenido en la portavocía porque Iñigo es muy necesario. Irene Montero también lo puede hacer muy bien.

Estamos acostumbrados a ver cómo los partidos envían al Parlamento Europeo a gente de su formación cuando las cosas se ponen feas. Pasó con Rosa Estarás. Ahora Errejón irá como candidato a la Comunidad de Madrid. ¿Es un exilio?
No estoy de acuerdo con que de repente puedan proclamar a Errejón candidato en Madrid sin haber consultado en primarias. En PODEMOS no funcionamos así. Los candidatos no se decretan, se votan en primarias. La verdad es que estoy sorprendida y espero que esto sea sometido a las bases como siempre se ha hecho. No me gusta esta forma de proceder. Espero que esto haya sido solo una propuesta o una sugerencia.

¿Se da un plazo para dejar la política tal y como a vive ahora?
Bueno, ya veremos, depende de varios factores.

¿De qué da clases?
Soy doctora en Lingüística y profesora de asignaturas como Sociolingüística, Dialectología, Semántica pragmática, Comunicación.

¿Y eso le llena más que la política?
No es una cuestión de que me llene más. Yo, siendo profesora de la UIB y sin ser de PODEMOS porque todavía no había nacido, llevo toda mi vida haciendo política. Que yo me vaya de la vida parlamentaria o de los cargos internos de PODEMOS para nada significará que deje de hacer política. Voy a hacer política siempre porque lo he mamado en una familia que es hiperpolitizada. Desde que tengo uso de razón en mi casa se ha hablado especialmente, por no decir únicamente, de política y mi formación política, sin ser académica, es alta porque todos mis entornos son altísimamente politizados. Y además luchadores. Esté donde esté y haga lo que haga seguiré haciendo política.

¿A qué partido votó la primera vez?
Supongo que voté a Izquierda Unida.

¿Ha muerto Izquierda Unida?
Yo no diría eso, no me parece respetuoso con los compañeros y compañeras de IU para nada. No creo que IU haya muerto, estamos ahí UNIDOS PODEMOS, estamos juntos.

¿Eso va a durar mucho?
No lo sé, no tiene por qué ser una cuestión perecedera tan rápidamente. Evidentemente no dependerá de nosotras aquí, sino de debates más amplios que haya que tener. El bloque del cambio no se puede estrechar. Aquí era UNITS PODEM MÉS, por cierto. Fíjate que ellos bailaron con el Partido Socialista y el baile no les salió bien, porque el PSOE les arrastró mucho.

¿Es capaz de nombrar a algún político de otros partidos de forma positiva, con los que mantenga una buena relación?
Me cae bien Lafuente del PP, lo considero cordial y cercano. Un día me quedé encerrada en el baño y me vino a rescatar. Tengo claustrofobia y Lafuente me oyó golpear la puerta y me sacó de esa situación. Tampoco tengo mala relación con Pericay, de Ciudadanos, además los dos somos filólogos y muchas veces hablamos de estas cosas que nos unen, también es escritor. Tengo una buena relación con Andreu Alcover del PSIB, también trabajamos en la universidad. Supongo que hay una faceta que tiene que ver con qué ámbitos compartes independientemente de su trabajo político. Conozco de hace mucho tiempo a David Abril de MÉS. Y tengo buena relación con Sílvia Tur de Gent per Formentera.

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