Iván Benítez Capitán es un voluntario de la agrupación de Protección Civil de Lloseta que el pasado fin de semana logró salvar la vida de un hombre de 73 años que sufrió un paro cardíaco frente a él. El joven, de tan sólo 29 años y con más de 10 de experiencia en Protección Civil, supo actuar inmediatamente y nos recuerda la tremenda importancia de estas agrupaciones que, lamentablemente en algunas ocasiones, son infravaloradas por la sociedad.

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¿Como ocurrió?

Fue algo inesperado. Estaba con la familia de mi mujer en Palma y su cuñada fue a ver a su padre, ya que vivía justo encima de donde nos encontrábamos. Poco después, bajó corriendo a avisarnos de que su padre no se sentía bien. Subí enseguida y traté durante unos minutos de hablar con él para averiguar que es lo que le ocurría. Repentinamente, estábamos hablando y entró en parada. Por desgracia, ya había vivido esa situación otras veces y actué de inmediato. Comencé a hacerle la maniobra de reanimación cardiopulmonar en el suelo. Fueron unos minutos angustiosos. Fue un alivio cuando noté que volvía a respirar. La ambulancia llegó enseguida; cuando entraron, el hombre respiraba con dificultad, pero ya respiraba. El equipo médico le estabilizó y lo trasladó al hospital.

Y dices que no es la primera vez que te ocurre…

Por desgracia, no. Me ocurrió en Lloseta junto a unos cuantos compañeros más de Protección Civil del municipio. Un hombre de avanzada edad entró en parada e inmediatamente comenzamos la reanimación; también acudió la ambulancia y continuaron con las maniobras; aunque esa vez, a pesar de los esfuerzos, no logramos recuperarle. Es duro. Siempre se te pasa por la cabeza; pero aunque no pudiéramos hacer nada aquella vez, no te influye en el presente; sabes como hacerlo y también sabes que puede salir bien o no.

En el caso del pasado domingo, el hombre, de 73 años de edad, logró recuperarse del ataque. La rápida actuación de Iván fue crucial. A los 19 años decidió involucrarse en Protección Civil a través de un compañero, que le contagió la vocación de ayuda a los demás. Su testimonio nos permite conocer con más detalle a los numerosos anónimos que trabajan día a día en nuestros municipios para velar por la seguridad de sus vecinos. Una función no remunerada aunque no por ello, menos eficiente; en la que los voluntarios se forman y tienen capacidad de intervención en diversos incidentes.

¿Consideras que se valora el trabajo de Protección Civil?

A veces sí y a veces no. Hay muchos tipos de reacciones. Personas que te dicen que no lo entienden y que no lo ven normal, que es perder el tiempo. Otros, en cambio, te dicen que es un gran trabajo y que es de gran ayuda, que no todo el mundo es capaz de hacer lo que hacemos nosotros. Somos voluntarios, quizá no nos tienen en cuenta todo lo que nos gustaría pero lo hacemos porque nos gusta. A veces parece que por ello, te consideran menos profesional o no confían plenamente en lo que vas a hacer. Nos lo tomamos muy en serio. Siempre nos formamos. No todas las horas que se forma un profesional, claro; pero sí con conocimientos que permiten servir de apoyo; sobre todo en los primeros minutos, como lo ocurrido el domingo. Los minutos iniciales son primordiales para salir de un paro y no tener secuelas irreversibles.

También realizáis una gran labor en días tan complicados como los de temporal…

Personalmente, en este último temporal, no he podido participar demasiado porque acabo de ser padre. Pero todo el grupo se ha volcado para hacer frente al temporal. Han sacado coches del agua, se han abierto compuertas, se ha estado muy pendiente del torrente. En Lloseta hay un tramo con peligro de desbordamiento y nos mantuvo alerta todo el fin de semana. Se hacen guardias durante todo el día.

¿Qué significa Protección Civil para ti?

Es una parte importante de mi vida. Una manera de ayudar a los demás; no sólo cuando hay una emergencia sino en su día a día, poner tu granito de arena. Significa mucho para mí poder salvar una vida, ayudar a una persona y que la gente se sienta más segura. Es algo que el dinero no puede pagar. No te dedicas profesionalmente, es un voluntariado que nos permite hacer algo por los demás.

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