19 Octubre 2016

La memoria histórica de Mahón

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La memoria histórica de Mahón

Las familias de dos víctimas del franquismo, una fusilada en Mahón, han presentado hoy ante el Consulado argentino en Madrid sendas denuncias con el fin de que sean valoradas por el fiscal para añadirlas a la causa que instruye en el país americano la jueza María Servini y en la que se investigan los crímenes que tuvieron lugar durante la dictadura.

Las denuncias se presentan días después de que la Fiscalía General del Estado dictase una orden para que sus representantes intentasen suspender las declaraciones en juzgados españoles de víctimas e investigados en la querella argentina, solicitadas por la magistrada Servini.

El Ministerio Público argumentó su decisión en la prescripción de los delitos y en la Ley de Amnistía de 1977.

Pero esto no les sirve a Isabel y Ángel, los dos denunciantes, quienes, a la salida del Consultado argentino, han explicado a Efe que los delitos contra la humanidad no prescriben y recuerdan que la ONU ya instó al Gobierno a que se derogase dicha ley porque “entra en colisión con el derecho internacional”.

Con su denuncia, Isabel ha solicitado la exhumación de su tío abuelo, que fue fusilado en 1942 en Mahón (Menorca), el cotejo de su identidad mediante una prueba de ADN y que se levante una placa en su nombre y en el de los 148 militares republicanos que murieron allí.

Por su parte, Ángel, víctima que recibió torturas en octubre de 1975, pocos días antes de la muerte de Franco, pide a la jueza que se identifique a los agentes de la Brigada Político Social de la Guardia Civil que le torturaron con el fin de que se les pueda tomar declaración.

Diferentes peticiones que, a su juicio, únicamente se consiguen de una manera: con la definitiva apertura de un procedimiento judicial para que “salga adelante la Justicia” que ni el tío de Isabel ni Ángel tuvieron.

Son conscientes de que será un proceso largo y lento, pero se muestran esperanzados de que vea definitivamente la luz y para ello pretenden poner todo de su parte.

Por eso, en la misma conversación a la salida del consulado, ambos deciden espontáneamente solicitar en un exhorto a la autoridad judicial competente la posibilidad de que declaren ante el juez.

Y aunque cada vez “queda menos tiempo” para algunas de las víctimas, como recuerda su abogada Ana Messuti, esta causa no tiene límite de parentesco porque los familiares siempre podrán tomar el testigo, ya que “la Justicia y el tiempo no pueden estar en guerra”.

“Si no es hoy, será mañana, pero la Justicia tiene que prosperar. Si no lo vivo yo, lo vivirá mi hijo, pero debe llegar”, sentencia Ángel.

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