El tramo de vuelo final de la ruta Holanda-Palma que aterrizaba esta tarde en Son Sant Joan ha resultado afectado por la tormenta. Cuando el avión se estaba aproximando a la ciudad, la fuerte tormenta que descargaba en Mallorca se ha interpuesto en el camino de la aeronave; por lo que ha comenzado a provocar fuertes turbulencias.

Las azafatas de la compañía se encontraban durante el tradicional servicio de bebidas que distribuyen por el avión a través de unos carritos móviles; cuando a causa de las turbulencias y los inesperados movimientos del avión han caído al suelo y han resultado heridas.

Se ha dado aviso inmediato a la torre de control del aeropuerto y se ha hecho llegar la incidencia a los departamentos correspondientes. Se ha activado el protocolo de emergencia y se han preparado varias ambulancias, el personal de AENA y la Guardia Civil para la llegada del avión. La llamada se ha realizado sobre las cuatro y media de la tarde.

El avión ha podido aterrizar sin problemas y ninguno de los pasajeros ha sufrido ningún daño ya que iban debidamente sentados y con el cinturón de seguridad abrochado. La lluvia no ha interferido en ningún momento en el proceso de vuelo ni en el aterrizaje sino que la causa de la caída de las tres azafatas han sido las turbulencias provocadas por la fuerte descarga de agua.

Los servicios sanitarios han atendido a las tres mujeres y han sido trasladadas al Hospital Son Llatzer con policontusiones, aunque, afortunadamente, de carácter leve.

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