Joan Lluis Ferrer:”El turismo basura expulsa a los residentes y genera mafia”

El escritor y periodista ibicenco Joan Lluis Ferrer (Ibiza, 1967) recorre en su libro “Viaje al turismo basura” (UOC, colección 360º), cinco centros del turismo “de excesos y borrachera” del Mediterráneo español como Lloret de Mar (Gerona), Salou (Tarragona), Ciutat Vella (Barcelona), San Antonio (Ibiza) y Magaluf (Mallorca).
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En una entrevista con EFE, el autor explica los problemas de este tipo de turismo, que provoca la huida de los residentes porque “sus barrios se han convertido en un infierno”, y otras graves consecuencias como la generación de mafias. Ferrer advierte de que este tipo de turismo “se puede propagar a otras partes de España”.

“El libro busca que se tome conciencia sobre el problema del turismo basura porque sus efectos son devastadores. El problema más visible es que hay una masificación de gente emborrachándose, que se caen del balcón y se matan (balconing). Pero después hay otros problemas que son la generación de mafias de droga, de prostitución, e incluso mafias laborales, y la consecuencia más grave, que es la desertificación de residentes”, explica el autor.

“Allí donde hay turismo basura es como una planta invasora, no puede crecer nada más, va desplazando al residente. Allí donde hay varios miles de jóvenes de juerga, emborrachándose, gritando, haciendo sus necesidades en la vía pública, es imposible que pueda vivir gente que a las ocho de la mañana se tiene que levantar para ir a trabajar”, añade Ferrer.

El libro va in crescendo en lo que a excesos se refiere, comenzando en Lloret de Mar (Girona) y Salou, donde está localizado en una zona, hasta Magaluf (Mallorca), que considera el máximo exponente del turismo de borrachera.

“He podido establecer un ranking de los cuatro o cinco principales lugares de España, de menor a mayor gravedad”, asegura Ferrer, que decidió hacer este viaje para comparar un problema que está “enquistado desgraciadamente desde toda la vida” en uno de los pueblos de Ibiza, como es San Antonio.

“Los sitios donde empieza, donde el problema está en su fase más inicial, que son Lloret de Mar (Gerona) y Salou (Tarragona), el problema está ubicado en un sitio concreto”, explica sobre los lugares que protagonizan el capítulo “El desmadre en su rincón”.

“Luego hay una fase siguiente, que es el casco viejo de Barcelona, todo lo que es Ciutat Vella, el Gotic, el Raval, Barceloneta, donde hay un problema increíble del que no se habla lo suficiente, que es sencillamente la desertificación de barriadas enteras, como consecuencia del turismo basura”, detalla Ferrer.

El autor apunta a los pisos turísticos, “un problema que ahora en Baleares empieza también”, como la principal causa de la huida de los residentes de toda la vida de Ciutat Vella. “Hay edificios enteros en los que no queda ni un vecino. Todo está alquilado para este tipo de turismo y el Ayuntamiento no sabe cómo solucionarlo porque el problema se ha hecho tan grande que ya se extiende a otros barrios”, explica.

Luego llega la “fase superior” que es el pueblo de San Antonio, en Ibiza, en el que “la invasión del turismo basura ya no afecta a una parte concreta, sino a la totalidad del casco urbano” y que es donde “aparecen claramente las mafias de drogas, de prostitución y de todo”, y nuevas formas de excesos como las fiestas en barcos (party boats), “que no es más que turismo de borrachera en el mar”, añade.

“La culminación es Magaluf, donde todo está consagrado a la borrachera en grado superlativo, como un gran bar al aire libre”, explica Ferrer, que señala que si el problema no se controla, sólo puede ir a más, y que sitios donde el turismo de borrachera es menor, pueden acabar como Magaluf.

El autor ilustra la situación de Magaluf en su libro con una “visión imborrable”: “Observar a un matrimonio llevando un cochecito con un bebé de uno o dos años dentro y una niña de cuatro o cinco cogida de la mano mientras un ‘hooligan’ se baja la bragueta para mear en la pared y otro parece a punto de vomitar”, describe Ferrer.

Según el autor, aunque los empresarios locales “implantaron este modelo”, las protagonistas son ahora las empresas inglesas que controlan el negocio del turismo basura en Ibiza, Magaluf y Barcelona. “Es un negocio movido, generado y que da beneficio a los ingleses. Es increíble cómo se están apoderando de esto. Lo he visto en San Antonio, Magaluf y en Barcelona. Hasta los trabajadores son ingleses y, por supuesto, el público”, asegura.

Ferrer, que reparte las responsabilidades también entre los hoteleros que les alojan y los políticos que “sencillamente renuncian a hacer cumplir la normativa”, advierte de que “el turismo basura es un peligro que se puede propagar a otras partes de España”.

“La tentación es muy fuerte porque si un turoperador especializado en este turismo se va a hoteleros que tienen sus establecimientos cerrados, muchos dirán que sí. A los hoteleros de Salou, cuando se les reprocha el Saloufest, dicen que esta gente viene en una época, que es Semana Santa, en la que si no tendrían el hotel vacío, entonces más vale esto que nada. Y los restaurantes también justifican ese negocio”, explica.

El mensaje del libro es que “no todo vale en el turismo”. “El turismo deslumbra mucho por el beneficio para unos cuantos empresarios, pero el peligro está en que según qué modelos turísticos, destruyen la convivencia de toda una población, de toda una ciudad”, asegura el escritor ibicenco.

2 Comentarios

  1. esta invasión turística es horrible,manadas de turistas deambulando y colapsando las calles,no puede seguir asi,y encima alkiladoles las casas y los de aca ke se jodan,esto va de puta madre…

  2. sin embargo el desembarco de inmigrantes no ha producido tambien las mafias, el trafico de drogas, prostitucion etc, pesados con el turismo

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