Uno de nuestros lectores nos remite esta fotografía tomada esta misma mañana en la Plaza de la Església (Binissalem) y que muestra un vehículo estacionado en plena curva y sobre línea amarilla.

Una peligrosa costumbre que obliga a otros vehículos a realizar una maniobra abriéndose a su derecha, desde donde llegan otros vehículos, y que resta visibilidad en el momento en que un conductor debe encarar la curva.

Según nos comenta, es una situación que se repite “a diario sin que la policía parezca hacer mucho al respecto. La mayoría de gente estaciona para irse a tomar algo a un bar cercano y, los menos, para arreglar asuntos en el banco”.

 

 

 

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