Pediatras alergólogos denuncian la falta de información sobre alérgenos en restaurantes y tiendas

La Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) ha denunciado que muchos establecimientos de alimentación no cumplen la normativa de informar sobre alérgenos exponiendo a los niños alérgicos a alimentos a importantes riesgos al comer fuera de casa.

Igualmente de peligrosa es la situación en comedores escolares por “la inexistencia de protocolos de actuación en caso de reacción anafiláctica grave, lo que sitúa a los niños en clara situación de inseguridad”, advierte la doctora Mª Teresa Giner, miembro del Servicio de Alergia e Inmunología Clínica del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona.

Actualmente, sólo las comunidades de Baleares y Galicia cuentan con protocolos. Sin embargo, como en el resto de Europa, En España se han duplicado los casos, y ya afectan a entre el 4 y el 8% de los niños españoles. De hecho, una de cada cinco consultas de alergología pediátrica es por alimentos.

“Por ello es necesaria la concienciación de toda la sociedad ya que todavía mueren niños por alergia. Es importante sensibilizar a todos los sectores, incluso las escuelas de cocina y los programas de televisión, en los que nunca se mencionan las alergias alimentarias”, advierte la doctora Ana María Plaza, presidenta de SEICAP, durante el XL Congreso de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP).

SE DEBE INFORMAR POR DECRETO

En febrero de 2015, el Gobierno aprobó el decreto por el cual se establece el deber de facilitar la información alimentaria de aquellos alimentos que se presenten sin envasar o envasados en el momento de compra, ya que, según se explica en el artículo, la mayoría de incidentes de alergia alimentaria tienen su origen en ellos.

Esta normativa no se está cumpliendo en muchos restaurantes, bares o tiendas de alimentos o se está informando de manera incorrecta sobre el contenido de alérgenos, según denuncian desde la SEICAP, la Asociación Española de Personas con Alergia a Alimentos y Látex (AEPNAA) e Immunitas Vera, la Asociación Catalana de Alergias Alimentarias.

La SEICAP reclama desde hace tiempo, incluso antes de la publicación del decreto, formación para los profesionales que trabajan en contacto con posibles niños alérgicos en restaurantes, hospitales, comedores escolares o comercios.

“La normativa es muy positiva para mantener la seguridad de los niños alérgicos y de sus familias ya que permite de manera más clara la identificación de los alérgenos, pero no se cumple en muchos sitios”, explica la doctora Plaza. A su juicio, “hace falta ampliar los conocimientos del personal que tiene que ofrecer esa información”.

Desde la sociedad recuerdan que hay ciertos alimentos que pueden estar ocultos, escondidos o en forma de trazas, lo que hace más difícil su identificación. Las proteínas de la leche de vaca y de huevo, así como los frutos secos o incluso algunos moluscos o crustáceos, pueden incluirse como aditivos o con nombres técnicos que los pacientes o sus familias deben aprender a identificar.

HUEVO Y LECHE, LOS QUE MÁS ALERGIA CAUSAN

Los alimentos “que causan alergia de manera más frecuente en menores son el huevo y la leche, seguidos de los frutos secos, el pescado, el marisco, las legumbres y las frutas”, indica la doctora Giner. Según el Registro Europeo de Anafilaxia publicado en enero en ‘The Journal of Allergy and Clinical Immunology’ uno de cada cinco casos registrados de reacciones alérgicas en niños se produce en el exterior de las viviendas y el principal desencadenante son los alimentos (66%).

En los colegios el riesgo se agrava, ya que “además de correr riesgo de ingesta accidental, no existen protocolos de actuación para que el personal escolar sepa cómo actuar en caso de reacción, por lo que también es necesaria la formación en este ámbito”, insiste la doctora Giner, quien es presidenta del Comité Organizador del Congreso.

Asimismo, denuncian que los pacientes se encuentran con cartas de alérgenos incompleta, añade. Además, también depende de si el proveedor tiene bien indicada esa información. “Es muy complicado y la realidad es que los establecimientos advierten de que no tienen los mecanismos para garantizar la ausencia de trazas o contaminaciones y el personal de cocina o comedores no sabe realmente los peligros y prevenciones a tener en cuenta a la hora de manipular los alimentos”, denuncia Fernando Jaime Soler, presidente de Immunitas Vera, la Asociación Catalana de Alergias Alimentarias.

Él reconoce que la normativa sobre declaración de alérgenos, aprobada primero en Europa, “nos hace visibles y da idea a la sociedad de la prevalencia de la alergia a alimentos. Además nos contempla como consumidores y no sólo como pacientes sometidos a una dieta específica”.

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