27 mayo 2016

Nadal y el infierno de las lesiones

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Nadal y el infierno de las lesiones
EFE/Ettore Ferrari

El español Rafael Nadal multiplica en los últimos años las lesiones, que han cobrado una mayor repercusión hoy cuando un problema en la muñeca le ha obligado a renunciar a proseguir la conquista de su décimo Roland Garros.

El rosario de problemas físicos que arrastra el mallorquín parecen dar la razón al excampeón estadounidense Andre Agassi, que en 2007 aseguraba que arrastrando los problemas físicos de su pie izquierdo Nadal “firma cheques en blanco con su salud”.

A punto de cumplir 30 años, lo hará en una semana, el español practica un juego muy apoyado en el físico, fuerza su naturaleza y, a la postre, sufre lesiones.

Su rodilla se ha revelado como su punto más débil, debilitada por numerosas tendinitis a partir de 2007, pero que se agudizaron en los años siguientes y le afectaron en 2009 cuando sufrió en París su primera derrota en el Grand Slam de tierra batida contra el sueco Robin Soderling.

Al año siguiente, la rodilla le obligó a apartarse en los cuartos de final del Abierto de Australia contra el británico Andy Murray y también se reprodujeron en julio de 2012 y en febrero del año siguiente.

Ese año, Nadal comenzó un periodo de cura intensiva de la rodilla que le mantuvieron ausente ocho meses de las pistas -periodo que llevó a la exministra francesa de Deportes, Roselyne Bachelot, a sugerir que buscaba ocultar un positivo-, pero que no enterró al campeón.

Nadal retornó con fuerza, tuvo tiempo de alzarse con otros dos Grand Slam y con cuatro Masters 1.000 y recuperar a finales de año el número 1 del mundo.

Pero en enero de 2014 de nuevo reaparecieron los problemas físicos, esta vez en la espalda, en la final del Abierto de Australia contra el suizo Stanislas Wawrinka.

Unos meses más tarde, un problema en la muñeca -esta vez la derecha- le obligaron a perderse el Abierto de Estados Unidos.

Una nueva travesía del desierto para el español que, sin embargo, no se vino abajo y trabajó duro durante todo 2015 para retornar al más alto nivel.

En 2015 no tuvo lesiones, pero su confianza había perdido enteros tras tanta inactividad. En la batalla por recuperarla cuando este nuevo problema en la muñeca le aparta de su torneo más querido justamente cuando apuntaba a la posibilidad de demostrar que, de nuevo, su voluntad de victoria eran superiores a las limitaciones de su físico.

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