5 mayo 2016

El PP denuncia que Emaya se gasta 300.000 euros en aumentar un 50% sus altos cargos

El PP denuncia que Emaya se gasta 300.000 euros en aumentar un 50% sus altos cargos

El grupo municipal del PP solicitará la convocatoria inmediata de un pleno extraordinario sobre Emaya para analizar, según ha señalado la portavoz, Marga Durán, la “nefasta gestión” que se está llevando a cabo en la empresa municipal, de la mano de su presidenta, Neus Truyol, teniente de alcalde de Ecología, Agricultura y Bienestar Animal del Ayuntamiento de Palma.

Durán, que ha comparecido ante los medios de comunicación junto a la regidora popular María José Bauzá, ha señalado que la ciudad “está más sucia y descuidada que nunca”, y, frente a ello, la máxima responsable política de Emaya “está gastando a manos llenas, y no en actuaciones tangibles que redunden en beneficio de los palmesanos, sino en estudios, auditorias y altos cargos”.

Concretamente, los altos cargos han aumentado más de un 50% durante el último año. De hecho, según María José Bauzá, “puede afirmarse que no se celebra un consejo de administración en Emaya sin que se incorpore al orden del día el proceso para el nombramiento de algún alto cargo”.

“Hoy mismo, sin ir más lejos, el consejo de administración de la empresa municipal, que se ha iniciado a las 12.00 horas, ha validado las bases de contratación de un ‘controller’ y auditoria interna, mientras que en próximas convocatorias del consejo, como ha anunciado Bauzá, “se producirán nuevas contrataciones, todas ellas correspondientes a plazas de nueva creación”.

Con las cifras en la mano, la suma anual destinada por Emaya al incremento de altos cargos es de 278.329,44 euros, sin contabilizar los emolumentos en dietas y complementos. De hacerlo, la cantidad resultante supera claramente los 300.000 euros.

En la relación de altos cargos figuran un director del ciclo de agua, con una minuta de 51.552 euros; dos jefes de departamento adscritos al área de Planificación y Estudios (41.802 euros); un jefe de servicio de limpieza viaria en el área de Calidad Urbana, plaza que se hallaba vacante desde 2012 y que no se cubrió durante el resto de la legislatura anterior (38.802 euros), un ‘controller’ y auditoria interna, plaza que no se había ocupado desde mayo de 2013 (36.789); y, como plazas de nueva creación, un técnico medioambiental con categoría de jefe de servicio (38.802), un técnico de planificación y estudios con idéntica categoría y sueldo, un jefe de servicio de planificación, provisión y calidad (36.789 euros) y un jefe de servicio de redes, al que se le adjudica el mismo salario.

OTRAS NUEVAS PLAZAS DE LIBRE CREACIÓN

Para futuras convocatorias, el consejo de administración de Emaya tiene previsto ofertar otras plazas de nueva creación, entre otras, un director de centrales de depuración, un técnico de prevención de riesgos laborales y un ingeniero técnico de obras públicas.

En opinión de Bauzá, con estas plazas Emaya “se limita a engordar la estructura administrativa, y, además, el proceso se está llevando a cabo desde el más absoluto oscurantismo”.

La concejala del PP se ha referido también a la previsión de cobertura de un total de 124 plazas vacantes diseñada desde la dirección de la empresa municipal, que supondrá un gasto de más de 3 millones de euros anuales: concretamente, contabilizando únicamente el sueldo base y sin incorporar dietas y complementos.

En la relación de plazas figuran conductores, jefes de sector, controladores medioambientales, oficiales y auxiliares administrativos.

“LA SITUACIÓN ECONÓMICA SE LE ESTÁ ESCAPANDO DE LAS MANOS”

En este sentido, Bauzá ha lamentado que la situación financiera de Emaya “se le está escapando de las manos al Ayuntamiento de Palma, y más preocupante todavía será el panorama con esta avalancha de nuevas contrataciones”.

Cabe recordar que cuando finalizó la legislatura anterior, la deuda bancaria de Emaya se había reducido hasta los 29,9 millones de euros, frente a los 58,5 millones que heredó en 2011 el equipo de gobierno del PP. También se consiguieron descensos notables en la deuda con los proveedores y en los períodos medios de pago.

Esta evolución en positivo, como ha indicado la edil popular, “se ha parado en seco con los nuevos responsables de Emaya, y no solo por la contratación de altos cargos y más personal sino también por la realización de auditorías, estudios técnicos y campañas publicitarias”.

Así, desde que Neus Truyol se halla al frente de Emaya, se han llevado a cabo dos auditorías con un coste de 54.329 y 47.199 euros, respectivamente; un estudio de alternativas a la recogida de residuos en el centro histórico de Palma, que requirió un gasto de 16.307,81 euros y cuya principal conclusión es que la mejor opción era la que ya se había propuesto por parte de los técnicos durante la pasada legislatura; o una campaña publicitaria para informar del nuevo sistema de recogida de trastos, con un desembolso de 48.000 euros.

Durante estos últimos días, Emaya ha presentado también el diseño de un nuevo logo que costará 14.000 euros de los bolsillos de los palmesanos y que va a suponer otras muchas otras actuaciones cuya estimación económica todavía no se ha determinado, como el cambio de uniformes o la rotulación de vehículos.

En esta relación de gastos no faltan tampoco los ágapes, como la comida celebrada el pasado 22 de abril a la que se invitó a los 800 trabajadores de Emaya y que costó 8.000 euros. Durante la anterior legislatura, no se organizó ningún acto de estas características.

“LA CIUDAD MÁS SUCIA”

En esta misma línea, la portavoz del PP, Marga Durán, ha insistido en el hecho de que “este desparrame presupuestario no está sirviendo para mejorar la calidad del servicio que Emaya ofrece a los ciudadanos”.

Muy al contrario, en su opinión, “resulta palpable el empeoramiento en la gestión de la empresa, como se demuestra en incidencias tan significativas como las pintadas antiturísticas aparecidas estas últimas semanas en el centro de Palma”.

Durán ha asegurado “no entender” cómo una parte sustancial de las pintadas “siguen estando ahí, sin que la presidenta de Emaya se inmute. Este comportamiento es inadmisible en los responsables políticos de una ciudad turística como Palma.

Porque aunque sea cierto que determinadas pintadas afectan a edificios históricos, y que Emaya no puede actuar por su cuenta sino de la mano del Consell de Mallorca, la reacción de Cort debería haber sido la de plantarse ante la puerta del responsable correspondiente y no marcharse de allí hasta que el tema no se hubiera resuelto”.

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