11 Febrero 2016

Tejeiro subraya que Urdangarin y Torres fingieron la contratación de empleados para “ennegrecer” fondos

Tejeiro subraya que Urdangarin y Torres fingieron la contratación de empleados para “ennegrecer” fondos

El excontable del Instituto Nóos, Marco Antonio Tejeiro, cuya declaración como acusado en el caso Nóos ha sido suspendida a las 18.00 horas y se reanudará este viernes, ha subrayado que Iñaki Urdangarin y su exsocio Diego Torres fingieron la contratación de empleados en la entidad y en otras empresas de su entramado, entre ellas Aizoon -de cuya mitad es propietaria la Infanta Cristina-, en aras a simular la actividad de estas entidades así como justificar y “ennegrecer” los ingresos que de forma irregular obtuvieron de las Administraciones.

A preguntas del fiscal anticorrupción Pedro Horrach, que continuará interpelándole una vez se retome la comparecencia, prevista a partir de las 9.15 horas, ha aseverado que los trabajadores en cuestión ni trabajaban ni cobraban nómina de las entidades a pesar de haber sido dados de alta en la Seguridad Social, lo que permitía aumentar los gastos deducibles a Hacienda además de disminuir la base imponible y la cuota a pagar en el Impuesto de Sociedades.

El propio Horrach sostiene que los responsables de Nóos buscaban personas conocidas para hacerles contratos de trabajo ficticios que permitieran aparentar incrementos de plantilla o mantenimientos de anteriores aumentos, lo que ha ratificado el propio Tejeiro.

El exresponsable del departamento contable ha explicado además que mediante esta práctica tanto Urdangarin como Torres convertían los fondos de los contratos simulados en dinero negro, puesto que el importe de las nóminas, al no abonarse a los presuntos destinatarios y sí contabilizarse como gasto, desaparecía del tráfico mercantil y acababa en manos de ambos acusados. De este modo, los responsables del Instituto Nóos ennegrecían así parte de los fondos públicos percibidos.

Según ha apuntado, eran los dos exsocios quienes se encargaban de buscar a los empleados y tan sólo en una ocasión buscó él mismo a uno de ellos, familiar suyo.

TEÓRICA PLANTILLA DE AIZOON

En lo que Aizoon se refiere, Horrach señala en su escrito de acusación que la teórica plantilla de la sociedad estaba integrada por cuatro empleados del hogar, una estudiante, una encuestadora, un asesor, dos personas que “nunca nadie ha visto trabajar” para la empresa, un “chico de los recados”, una analista del estilo de vida de los deportistas y una persona con estudios de enfermería haciendo “cortas y pegas” de artículos de Internet.

Tejeiro ha manifestado que todos ellos eran trabajadores ficticios puesto que no desarrollaron ninguna actividad para la empresa.

ALQUILER DE INMUEBLES, ÚNICA ACTIVIDAD DE AIZOON

La única actividad que realizaba Aizoon era la de alquiler de inmuebles por un importe anual (30.576 euros en 2007 y 27.329 en 2008) muy inferior a los importes facturados a través de la misma por la supuesta actividad de asesoría que Urdangarin llevó a cabo (645.453 euros en 2007 y 494.156 en 2008) con el objetivo de reducir su tributación en su declaración de la renta.

El Ministerio Público le imputa por ello dos delitos fiscales de los que, por su parte, el sindicato Manos Limpias considera cooperadora necesaria a la Infanta Cristina. A juicio de la entidad, el papel de la exduquesa fue imprescindible para que su marido defraudase hasta 337.138 euros en el IRPF de 2007 y 2008 a través de Aizoon, motivo por el que reclama ocho años de cárcel para ella.

En un minucioso interrogatorio por parte de Horrach, Tejeiro ha ratificado que elaboró facturas y certificaciones falsas, por orden de Urdangarin y, principalmente, de Torres, que posteriormente fueron presentadas por el Instituto Nóos a las Administraciones Públicas para poder cobrar por eventos que finalmente no se llevaron a cabo.

Tal es el caso de los Juegos Europeos de Valencia, por los que el Instituto percibió 382.203 euros en 2006 a pesar de que el evento nunca tuvo lugar -el convenio para la realización del mismo contemplaba el pago de un total de seis millones de euros-. El inculpado ha subrayado que las facturas que fueron entregadas a la Generalitat Valenciana habían sido infladas y reflejaban tales gastos que “jamás se podrían justificar, porque no había gastos suficientes que respondieran a las elevadas cantidades reclamadas”.

Tejeiro ha señalado que tanto Urdangarin como Torres le ordenaban realizar estas facturas “tras decidir qué cantidad querían facturar” de la Administración.

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