26 enero 2016

Ocho de cada diez concesionarios de automóviles de Baleares cerró en positivo su cuenta de resultados

Ocho de cada diez concesionarios de automóviles de Baleares cerró en positivo su cuenta de resultados

Ocho de cada diez concesionarios de automóviles de Baleares -entre el 70 y el 85 por ciento- cerró en positivo su cuenta de resultados gracias a los planes PIVE que impulsaron la venta de coches en un 26 por ciento durante el 2015, según refleja el informe ‘Rentabilidad de las redes de distribución’ elaborado por Snap On Business Solutions para la patronal de vendedores Ganvam.

En el conjunto del territorio español, el estudio muestra que la rentabilidad de los concesionarios se sitúo de media en el 1,5 por ciento en los nueve primeros meses de 2015, casi el doble que un año antes (0,8%). Además, las previsiones apuntan a que las redes oficiales cerrarán el ejercicio con una rentabilidad cercana al 2 por ciento, el doble que en 2014, cuando hace apenas tres años, seis de cada diez estaba en pérdidas

Ganvam atribuye esta mejora de los resultados, principalmente, al buen comportamiento del área de ventas, debido al impacto positivo de los planes PIVE, que han contribuido este año a superar en el territorio nacional la barrera del millón de unidades vendidas por primera vez desde que en 2008 se iniciara el desplome en cadena de las matriculaciones.

En un análisis por áreas de actividad, las ventas de vehículos aportaron el 52 por ciento de la rentabilidad al concesionario, lo que supone siete puntos porcentuales más que un año antes, convirtiéndose en motor económico de las redes de distribución. Sin embargo, añaden que en estos resultados fue decisiva la contribución del vehículo de ocasión, que se consolida como solución de movilidad y deja ya un 9,1 por ciento de margen bruto en cada operación.

Por su parte, la aportación de la actividad de posventa (taller y recambio) al resultado de los concesionarios se redujo siete puntos porcentuales, hasta situarse en el 48 por ciento actual, lastrada por la antigüedad cada vez más acuciante del parque -la mitad alcanza una media de 11,6 años-, ya que “un coche viejo pasa menos por el taller y sus reparaciones son de menor importe”.

Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, se ha tardado en volver a ver números negros en las cuentas de resultados de los concesionarios, “y esto ha sido gracias a los programas PIVE que deberían formar parte de un plan estructural del sector del automóvil”.

“La recuperación de la posventa es quizás la asignatura pendiente de las redes, algo que dependerá de la renovación del parque con la entrada de nuevos vehículos, los más rentables para los talleres pues cuentan con la garantía del fabricante y están cubiertos a todo riesgo”, ha declarado.

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