22 septiembre 2015

La jueza condena a una multa de 1.620 euros a los acusados de la protesta de 2012 en Bunyola

La jueza condena a una multa de 1.620 euros a los acusados de la protesta de 2012 en Bunyola
Foto EUROPA PRESS

La titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Palma ha condenado al pago de una multa de 1.620 euros, por un delito de desobediencia grave, a cada uno de los cuatro acusados que, según la sentencia, incitaron a la violencia y arremetieron contra el expresidente del Govern José Ramón Bauzá durante una protesta llevada a cabo el 28 de mayo de 2012 en el municipio mallorquín de Bunyola en contra de los recortes impulsados por el Ejecutivo autonómico.

La jueza ha absuelto además a uno de ellos de la falta de lesiones por la que fue juzgado. Durante el juicio, celebrado la pasada semana, los inculpados aseguraron que su actitud fue pacífica y que “en ningún momento” su intención fue la de “plantar cara” a los agentes de la Guardia Civil que actuaron para evitar incidentes.

La sentencia considera probado que los acusados llevaron la iniciativa de la protesta contra la visita del exmandatario baleara y, en su relato, la juez constata que participaron de forma “notoria y activa” desde que el convoy de la Guardia Civil que acompañaba al entonces presidente fue retenido en la Plaza de la Iglesia de Bunyola hasta llegar a la estación de tren, donde se produjo una sentada para cortar la vía pública.

La resolución no es firme, ya que contra la misma cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Palma.

Durante el juicio, los acusados, que no respondieron a las preguntas de la Fiscalía pero sí a las de su abogado, Josep de Luis, defendieron que “en ningún momento” mostraron resistencia a los agentes. De hecho, los testigos que comparecieron en la sala de vistas manifestaron que ninguno de los procesados increpó a los agentes, como tampoco llevaban “la voz cantante” entre los centenares de personas congregadas.

Uno de los acusados recordó además haber recibido un empujón que le hizo caer sobre su padre, mientras que otro de ellos negó que la intención de todos ellos fuese obstaculizar el paso de la comitiva compuesta por cinco vehículos todoterreno de la Guardia Civil y una furgoneta para garantizar la seguridad del presidente. Ya en fase de instrucción, aseguraron que su pretensión era recibir “de forma pacífica” a Bauzá.

Frente a los alegatos de los inculpados, varios de los agentes que participaron en la jornada manifestaron que los detenidos “se quedaron sentados para que no pudiera pasar la comitiva”. El teniente instructor de los hechos apuntó que “a pesar de decirles en cinco o seis ocasiones que se retirasen, hicieron caso omiso alegando en catalán que no entendían nada”. “Su actitud no era la de levantarse ni colaborar”, incidió.

Mientras tanto, los numerosos testigos que a propuesta de la defensa comparecieron en el juicio y que participaron en la protesta de Bunyola, aseguraron que los detenidos no provocaron “ninguna situación de peligro” durante el acto “ni lideraban la protesta”.

Según recalcaron todos ellos, los manifestantes se encontraban a un lado de la vía por donde iba a pasar la comitiva, sin que la carretera fuese cortada por los manifestantes. Es más, han recordado que varios coches pasaron por uno de los carriles y que si el convoy paró “fue voluntariamente”. El momento de mayor tensión, señalaron, sucedió cuando comenzaron los arrestos y la gente “comenzó a protestar. Había personas que lloraban asustadas”.

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