La temporada de pesca del jonquillo en las Islas Baleares, que va de principios de diciembre a finales de abril, ha terminado este año con un balance total de 17,4 toneladas capturadas y un precio medio de venta en lonja de 16 euros / kilo, el más alto de los últimos doce años. La facturación total del sector en primera venta ha sido de 365.435 euros, un 2,3% más que en 2013. El año pasado, en el que se dieron unas condiciones ambientales y meteorológicas más favorables para la pesca de este apreciado pez, se capturaron 23,3 toneladas, 6 más que este año pero con una facturación inferior, de 357.042 euros. Cabe recordar que el año pasado la pesca del jonquillo se hizo bajo un plan de pesca científica de tres meses de duración, una medida provisional acordada por el Govern, con el visto bueno de Europa, que se aplicó mientras esperaba que la Comisión Europea aprobara definitivamente el Plan de Gestión de Artes de Tirada de las Islas Baleares. La aprobación llegó el mes de mayo del año pasado, por lo que este año ha sido la primera temporada de pesca del jonquillo en las Islas Baleares en que se ha aplicado este Plan de Gestión. El documento, que ha sido elaborado por la Dirección General de Medio Rural y Marino, se adapta a la actual normativa comunitaria y define las características y las condiciones para la pesca del jonquillo y de especies afines (como el Cabot o el caramel) con artes de tiro, como es la jonquillera. Así, se fijan las dimensiones del arte y las mallas, las zonas de pesca, la temporada y las características de las embarcaciones autorizadas, etc. Siguiendo lo establecido en el Plan de Gestión, este año la temporada de pesca del jonquillo ha sido supervisada por una Comisión de Seguimiento, que se ha reunido una vez al mes durante la campaña y que ha sido formada por las administraciones implicadas, es decir el Govern de las Islas Baleares y los consejos insulares de Ibiza y de Formentera, y las cofradías de pescadores, de manera que el sector se ha responsabilizado también por primera vez de la gestión de la pesquería. Uno de los aspectos que supervisa la Comisión de Seguimiento es el cumplimiento del mecanismo de autorregulación que incorpora el nuevo Plan de Gestión, que se basa en el establecimiento de unas metas mínimas de captura para cada mes de la temporada. Así, si un mes concreto las capturas registradas no alcanzan ese mínimo, la Comisión tiene la obligación de establecer una reducción del esfuerzo para el mes siguiente, eliminando días de pesca. Este método es una novedad absoluta en las Islas Baleares, dado que se trata de un modelo de gestión adaptativa en el que los interesados ​​intervienen en el proceso de toma de decisiones. El censo de embarcaciones autorizadas para la pesca del jonquillo y de especies afines es de 51, que pertenecen a las cofradías de Mallorca (Alcudia, Pollença, Palma, Andratx, Colonia de Sant Jordi, Sóller y Cala Ratjada) y de las Pitiusas (Ibiza, San Antonio y Formentera, donde hay ocho embarcaciones que pescan el caramel con arte de tirada).

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