Un vecino de la calle Sant Rafel de Palma no se tomó nada bien que sus vecinos de arriba le recriminaran que sus perros hacían ruido y decidió subir y darles una paliza. 

El problema vino cuando llegó la Policía Local de Palma y lo detuvo por agresión y lesiones. Pero el ‘regalo’ sería aun mayor. Resulta que el  detenido tenía en su propiedad una plantación de marihuana (30 plantas). 

A los primeros delitos también hay que sumarle otro contra la salud pública.

Varias patrullas se personaron en el lugar y procedieron a su arresto. El varón será puesto a disposición judicial en las próximas horas.

Los vecinos de la zona afirmaron que el detenido es muy violento, agresivo y que la casa olía a marihuana siempre.

Los hechos se produjeron a última hora del sábado y finalizó en la madrugada del domingo. 

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