A veces el alcohol causa estragos de campeonato. Un boliviano fue detenido, en la madrugada de ayer viernes, en la calle Marques de la Fontsanta de Palma tras haberse paseado por media Palma dando bandazos de lado a lado, durmiéndose al volante y saltándose todos los semáforos en rojo por los que pasaba.

Un motorista le siguió y alertó a la Policía Local de todos sus movimientos.

Cuando la Policía Local le detuvo, se percató de varias cosas. Que en el vehículo iban dos compatriotas más durmiendo. Que el conductor no tenía carnet de conducir. Que el conductor cuadriplicó la tasa de alcoholemia y, lo mejor de todo. Al preguntarle por los documentos del vehículo contestó a los agentes; “El coche es de un amigo, pero no me acuerdo quien es”.

Se procedió a su arresto y el vehículo está en el depósito municipal a la espera que el ‘amigo’ vaya a recogerlo.

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